El Gobierno ha enviado esta semana el último borrador de la Ley de Cajas al PP. Después de unas pocas horas de estudio, desde Génova se devolvió al Ejecutivo, sin encontrar muchos puntos en común.
Aunque la oferta del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, consistía en consensuar esta norma, existen diferencias sustanciales entre el proyecto del PSOE y la opinión de los ‘populares’.
El borrador del Gobierno respeta el componente territorial de las cajas. Tanto el presidente andaluz, José Antonio Griñán, y el catalán, José Montilla, han tenido un papel importante en la elaboración de la propuesta, primando el poder territorial y político en las entidades.
Pero el PP quiere una mayor apuesta porque las entidades tengan un componente multiterritorial, que se puedan fusionar independientemente de la comunidad a la que pertenezcan. Ese también es el criterio del Gobernador del Banco De España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, quien apuesta por la eficacia y el tamaño frente a la territorialidad.
Este es el tercer borrador que el Ejecutivo envía a Génova, pero fuentes del PP aseguran que el proyecto de Economía, departamento de Elena Salgado, no ha recogido demasiadas de sus aportaciones.
La intención de Zapatero es aprobar la ley en Consejo de Ministros de forma inmediata.