La figura del taquillero dejará de ser habitual en las taquillas de Metro de Madrid. La compañía ha anunciado que eliminará progresivamente la figura del taquillero de sustituyendo progresivamente las conocidas garitas de 57 de sus estaciones por puestos de supervisores comerciales.
Así, cuando un viajero quiera comprar un billete se dirigirá únicamente a las nuevas
máquinas adaptadas para minusválidos que progresivamente ha instalado la compañía. En caso de que necesite resolver una
incidencia se dirigirá al mostrador del supervisor o se comunicará con él mediante los interfonos amarillos situados en andenes y pasillos.
Según explicaron fuentes del suburbano a
Madridiario, el servicio al usuario no sufrirá ninguna merma, ya que la mayoría de los billetes se compran ahora de manera electrónica y que el uso del Abono Transporte se ha extendido de forma mayoritaria. El sistema de hecho funciona de forma satisfactoria desde el comienzo de las ampliaciones de la red (por ejemplo en el Metrosur) y en todas las líneas de reciente creación. Renfe presentó hace apenas dos semanas un sistema similar en nueva
estación de Cercanías de la Puerta del Sol.
Líneas 1, 6 y 8
La intención es extender progresivamente la figura del supervisor a las líneas tradicionales. De las 318 estaciones que tiene la red de Metro, 96 de ellas ya cuentan con él y la intención es llegar a las 138 en 2010, según anunció este martes la compañía. Para ello, las
líneas 1, 6 (Circular) y la 8 serán las siguientes en someterse a este cambio.
Los puestos de supervisor comercial los ocuparán los propios taquilleros, que recibirán un
curso de reciclaje y formación en atención al cliente. En 2010 serán 376 trabajadores los que cumplan esta función. Sus puestos, que consistirán en un
mostrador situado junto a la línea de tornos de acceso, tendrán además un enlace con los Centros de de Telemando de Instalaciones y Control de Seguridad (TICS) que controlan los sistemas de las estaciones, para advertir de cualquier incidencia.