Televisoras locales mostraron imágenes en las que pobladores colombianos lanzaban objetos contra piquetes de la Guardia Nacional, que respondió con gases lacrimógenos.
Por los enfrentamientos, la frontera estuvo cerrada alrededor de cuatro horas, tras lo cual el paso en ambos sentidos se normalizó.
Las protestas se originaron, según declaraciones de los manifestantes, por los estrictos controles que hace la Guardia a motociclistas y maleteros colombianos que devengan su sustento de estas actividades.
Durante los enfrentamientos, los civiles quemaron neumáticos en las vías fronterizas y se lamentaron de la situación que les impide desarrollar sus labores diarias.