La política de “mano dura” que el Gobierno aplica a las petroleras privadas se siente en el sector y comienza a pasar su factura al Fisco.
La producción privada registró una caída del 14% en el primer semestre de este año respecto a igual período del año pasado.
La actividad de las empresas privadas cerró en 38,3 millones de barriles en los primeros seis meses de 2009, menor a los 44,6 millones que se generaron en iguales meses del año pasado.
Se trata de una reducción de 6,3 millones de barriles, que le costaron al Fisco USD 332,2 millones, según datos del Banco Central.
Esto se debe a que el Estado recibe el 40% de la producción de crudo que generan las compañías privadas.