Madrid redobla la prevención contra la Gripe A. Las autoridades sanitarias nacionales y regionales esperan un segundo envite aún mayor que el primero del virus A/H1N1 para los meses de septiembre y octubre, justo en los que la gripe común comienza a tener más incidencia entre la población, y quieren estar preparados.
Ante la alarma generada por las tres muertes asociadas a la enfermedad en hospitales madrileños y la confusión creada por el debate político,
Madridiario ha querido resumir la situación real de la Gripe A en Madrid y en España y cómo se puede prevenir el contagio, cómo se debe tratar según la Organización Mundial de la Salud y quién debe vacunarse. Esto es lo que hay que saber sobre la gripe A/H1N1.
LA ENFERMEDAD NO ES MORTAL
La produce un nuevo subtipo del virus de la gripe frente al que no estamos inmunizados, por eso es muy fácil contraerlo y se ha declarado la pandemia. Esto quiere decir que se ha extendido mucho y a gran velocidad, pero no que sea más grave. No es mortal, pero sí agrava el estado de pacientes inmunodeprimidos o con
enfermedades graves vasculares o respiratorias. Los
síntomas son similares a los de cualquier gripe: fiebre (más de 38 grados centígrados), tos y malestar general. También se puede tener dolor de cabeza, dolor de garganta, estornudos, dolores musculares y, a veces, diarrea y vómitos.
CONTAGIO Y PREVENCIÓN
Igual que la gripe estacional. Se transmite en las gotitas de saliva y secreciones nasales que se diseminan al hablar, estornudar o tocar algún objeto después. El virus puede sobrevivir hasta 5 minutos en las manos y horas o días en otras superficies, por lo que la
higiene estricta es fundamental.
Se recomienda taparse boca y nariz con un pañuelo desechable al toser o estornudar y tirarlo a continuación a la basura o, en su defecto, estornudar sobre la manga; lavarse con frecuencia las manos durante 15-20 segundos con jabón o con una solución alcohólica disponible en farmacias; limpiar a diario la casa con los productos habituales;
evitar el contacto muy cercano; no compartir vasos o cubiertos; así como llevar una dieta saludable y hacer ejercicio en lo posible. En los hospitales se añade la utilización de un producto especial de limpieza de superficies (P.ej.: Intrunet Sufasafe).
¿ME PONGO MASCARILLA?
A pesar de convertirse en un objeto común, no está probado que reduzca la expansión del virus de la Gripe A. Al contrario, las
medidas de prevención son mucho más efectivas según la OMS. Sólo se recomienda a los propios enfermos para contener las microgotas que expulsan, a sus cuidadores y al personal sanitario y no sanitario que está en contacto con los pacientes ingresados.
LA VACUNA Y EL 'FAMOSO' TAMIFLU
La vacuna contra la nueva gripe está en desarrollo. La OMS ha autorizado someterla a pruebas, pero no se aprobará -según el organismo- hasta septiembre si los ensayos son positivos. El Ministerio de Sanidad empezará a suministrarla en octubre-noviembre y entonces tendrán prioridad los
enfermos crónicos, las
embarazadas, los menores de 14 años con patologías previas y el
personal de centros sanitarios. Después se podrían ir añadiendo otros colectivos como el resto de menores de 14 y los adolescentes jóvenes, además de otros profesionales. Entre el 15% y el 20% de la población española será vacunada en una primera ofensiva, aunque habrá existencias para el 60% de la población.

Una vez contraída la enfermedad, bajo sospecha de ello o teniendo síntomas severos, la Consejería de Sanidad recomienda llamar al
112 y no trasladarse a los centros sanitarios. En caso de síntomas leves, se recomienda al menos dos días de aislamiento en el domicilio.
La Gripe A se puede tratar con antivirales (Relenza, el conocido Tamiflu) sólo si hay complicaciones o agravamiento y siempre exclusivamente con receta médica. El
Tamiflu por ejemplo no cura la gripe, pero sí evita que aparezca la neumonía que puede derivar en fallecimiento. La Organización Mundial de la Salud advierte expresamente que los antivirales no deben tomarse si se está sano, si los síntomas son leves o no existen complicaciones.
Con información oficial de la Organización Mundial de la Salud, el Ministerio de Sanidad y la Consejería de Sanidad (consultar cada enlace para saber más).