El documento señala que las partes deben garantizar la defensa plena de las inversiones de capital y crear las condiciones necesarias para favorecerlas.
En caso de nacionalización o expropiación, las compensaciones se pagarán de acuerdo al valor de mercado de las inversiones que se vean afectadas por dichas medidas.
El acuerdo ruso-venezolano tendrá vigor durante diez años y será prolongado de manera automática por períodos de cinco años si Moscú y Caracas no expresan su voluntad de denunciarlo.
La semana pasada, durante un visita de trabajo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a Moscú fueron firmados varios memorandos de intenciones y entendimiento entre empresas rusas y la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).
Todos esos documentos apuntan a la explotación conjunta, ruso-venezolana, de la faja del Orinoco, con reservas estimadas en 235.000 millones de barriles de crudo pesado y súper pesado.