"Tengo esperanzas de resolver en el carácter bilateral (el contencioso marítimo boliviano chileno) y, si no se resuelve, será importante la intervención de la comunidad internacional", planteó en el marco del 64avo período de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York.
Morales, que sostiene el mayor acercamiento de Bolivia con Chile, países que carecen de relaciones diplomáticas desde 1976, repuso, en la órbita del foro multilateral, la centenaria demanda marítima de su país por acceder a un espacio soberano sobre el litoral Pacífico.
El gobernante boliviano destacó, a renglón seguido, la relación de confianza que han fraguado, desde 2006, los gobiernos de La Paz y Santiago.
"Hay avances, hay confianza, siento que para resolver cualquier problema es importante la confianza, saludo, pero no sólo termina ahí, sino siento que hay que dar pasos importantes" en la perspectiva de resolver el tema, afirmó.
La Paz y Santiago han concertado una agenda bilateral de 13 puntos que, por primera vez en la historia de la relación entre ambos países, contempla el reclamo marítimo boliviano.
"Para resolver algunas demandas históricas, como una demanda de retorno al mar, quiero expresar que dos pueblos hermanos, las repúblicas de Chile y Bolivia, sentamos una confianza para resolver el tema del mar", enfatizó desde la palestra multilateral.
Caso Honduras
El Presidente de Bolivia, también pidió a las Naciones Unidas (NNUU) un ultimátum para los "golpistas de Honduras" y abogó para que la democracia en ese país sea restaurada con el retorno del presidente constitucional, Manuel Zelaya.
"Mi pedido al presidente de la Asamblea de esta gran organización mundial, que salga de aquí una resolución donde dé un ultimátum para que la dictadura en Honduras abandone y que Zelaya vuelva a ser presidente", pidió el mandatario boliviano en el foro multilateral.
Morales dijo que no se puede hablar de paz ni bienestar cuando persiste en América y en otras partes del mundo los golpes de Estado.
En esa dirección, criticó ácidamente la intención de Estados Unidos de instalar bases militares en Sudamérica que, a su juicio, alteran a la paz de los pueblos de su región.
"Una base militar de los Estados Unidos no garantiza la democracia", remarcó y puso como ejemplo a Honduras, donde a pesar de la presencia militar estadounidense, "el régimen golpista continúa vigente".
"Como víctimas sabemos lo que hacen los uniformados estadounidenses en los distintos países de Latinoamérica y por eso quiero decirles que una base militar de Estados Unidos no garantiza la paz social, no garantiza la democracia, ni menos garantiza la integración de nuestros países", sostuvo.
Morales saludó la valentía del presidente Manuel Zelaya, de quien dijo asume una defensa pacífica para recuperar la democracia.
"Mi respeto, mi admiración a Zelaya, junto a su pueblo tan rebelde en defensa de la democracia", subrayó.