El delegado provincial de la Consejería de Cultura en Sevilla, Bernardo Bueno, consideró que el Ayuntamiento hispalense, gobernado por Alfredo Sánchez Monteseirín, debería iniciar una "reflexión" sobre la ordenación de los monumentos en la vía pública, manifestando así su deseo de que, al igual que sucede en Barcelona, la ciudad goce de una "comisión de expertos" que, a través de unos "criterios globales", analice la instalación de estatuas y monumentos.
Después de que la Comisión provincial de Patrimonio Histórico informase favorablemente sobre la estatua promovida en homenaje a la duquesa de Alba, -que finalmente se instalará en el sector de los Jardines de María Cristina más cercano al Paseo de Colón-. La Comisión local de Patrimonio Histórico, adscrita al Consistorio, había acordado instalar la nueva estatua junto a la de Emilio Castelar y el busto del poeta Adriano del Valle, Bueno advirtió del riesgo de que este tipo de elementos culturales se conviertan en un "mobiliario urbano más" y pierdan, así, su "categoría" como monumentos.
En ese sentido, propuso "ordenar los monumentos en la calle para ver si se corresponde a lo que es una ciudad como Sevilla, o al propio objeto de los monumentos". "El responsable de la estética de la ciudad es el Ayuntamiento", recordó el delegado provincial de la Consejería de Cultura.