El presidente Alan García firmó el mes pasado una orden de indulto al empresario José Enrique Crousillat, sentenciado a prisión por vender la línea editorial de América TV Canal 4 al gobierno fujimontesinista. Las razones que justificaron la decisión del mandatario fueron "humanitarias" y una "ausencia de rencor", según sus propias declaraciones. Al parecer, el señor Crousillat estaba en pésimo estado de salud como para seguir preso.
Apenas libre, el broadcaster anunció que sus planes eran producir telenovelas en Argentina. ¿Cómo podía hacerlo un hombre sumamente enfermo?
Ahora nuevos informes indican que en reiteradas oportunidades la Junta Médica del Instituto Nacional Penitenciario que veía su caso recomendó que abandonse la clínica y volviese a San Jorge, debido a la plenitud de sus funciones vitales.
Ahora la pregunta cae sola: ¿Por qué el presidente García indultó a un empresario corrupto y saludable?