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Los presidentes de México y Estados Unidos, Felipe Calderón y Barack Obama, reafirmaron hoy la estratégica asociación bilateral para confrontar retos, oportunidades y amenazas comunes.
Para ello, los dos gobiernos anunciaron en un comunicado conjunto, medidas en cinco áreas generales que dominaron la agenda de su reunión de trabajo y la bilateral posterior que sostuvieron en la Casa Blanca.
Estas incluyen la creación de tres nuevos grupos de trabajo en las áreas económica, de frontera y energía, a través de los cuales ambos países buscarán apoyar y ampliar algunas acciones acordados con anterioridad.
Calderón y Obama reconocieron que un componente principal para fortalecer la competitividad será la creación de empleos, la promoción de la recuperación económica y la expansión de las oportunidades a todos los niveles sociales.
En este sentido, destacaron los esfuerzos conjuntos para modernizar y hacer más eficiente la frontera común, con un enfoque integral y de modo que facilite “el flujo eficiente, seguro y rápido de bienes y personas”.
“Los presidentes tomaron nota del avance que registra la construcción de la Frontera del Siglo XXI, incluyendo la apertura de tres cruces fronterizos nuevos este ano”, apuntó el documento.
Ambos mandatarios ordenaron la creación de un Comité Ejecutivo Bilateral, que será responsable de instrumentar las acciones para hacer realidad estos objetivos.
Destacó la creación por primera vez de un plan binacional que se instrumentará en los próximos 24 meses a fin de mejorar el comercio y el flujo de personas en esa franja.
En el área de energía, los mandatarios acordaron también la creación de una Fuerza de Trabajo sobre Electricidad Fronteriza, en la que los dos gobiernos delinearon un amplio programa de cooperación.
El ámbito de bienestar social, Obama reitero su compromiso de impulsar una amplia reforma migratoria.
Al respecto, el presidente Calderón reafirmó su visión de crear un México “en que todos los ciudadanos tengan la oportunidad de trabajar y educar a sus hijos, reiterando la importancia de un trato respetuoso a todos los inmigrantes”.
En la área hemisférica ambos mandatarios reafirmaron su compromiso con la defensa de los valores y la gobernabilidad democrática, el respeto a los derechos humanos y la libre autodeterminación de los pueblos.
Un tema específico fue el de Honduras, en el que ambos gobiernos dieron su respaldo al proceso de reconciliación nacional y a su “pronto retorno” a la Organización de Estados Americanos (OEA).
Ambos gobernantes acordaron además continuar las consultas bilaterales y de coordinación con otros países y organismos multilaterales en apoyo a los esfuerzos de reconstrucción de Haití.
Calderón y Obama discutieron de igual modo la crisis derivada del programa nuclear, a partir de la presencia de México en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Reafirmaron asimismo la importancia del G-20 como el foro económico relevante y discutieron la necesidad de que dicho grupo “continúe concentrado en atender la recuperación económica y la creación de empleos”.
Otros temas abordados por los dos mandatarios fueron la cooperación en materia antidrogas, la seguridad ciudadana y el combate del crimen trasnacional organizado.