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Observación, ingenio, talento, ironía y, sobre todo, buen humor deja Gabriel Vargas

Observación, ingenio, talento, ironía y, sobre todo, buen humor deja Gabriel Vargas

miércoles 26 de mayo de 2010, 04:55h
Última actualización: domingo 30 de mayo de 2010, 22:37h
Observación, ingenio, talento, ironía y, sobre todo, buen humor deja Gabriel VargasConsiderado como uno de los sociólogos contemporáneos más importantes del mundo por retratar fielmente la vida urbana de México por más 70 años, a través de su historieta 'La familia Burrón', Gabriel Vargas, quien hoy murió aquí, será recordado como uno de los mejores caricaturista de México.

En la víspera de su cumpleaños número 92, logró una entrevista con este gran maestro del dibujo, en la que a pesar de sus enfermedades, de sus casi 60 personajes tan singulares, como la sofisticada 'Borola Tacuche', el bien centrado peluquero 'Regino Burrón' o el pepenador borrachito 'Susano Cantarranas', se mostraba contento con la vida.

En esta, una de sus últimas entrevistas que concedió dado sus padecimientos físicos, habló también de sus gustos, triunfos y proyectos: 'Nunca festejo mis cumpleaños, no soy muy dado a las fiestas', explicó el dibujante con ese gesto de sencillez que lo caracterizaba.

Con la secuela de una embolia sufrida hace más de dos décadas por trabajar más de 20 horas al día, el caricaturista, acompañado de su esposa, la periodista Guadalupe Appendini, quien aclaró que su esposo nació en 1915 y no 1918 como se ha señalado, hizo una balance de su vida.

'Mi vida siempre ha sido buena. Desde que soy yo me he dedicado a trabajar con cierto éxito. Nunca he fracasado en lo que hago, por eso puedo decir que mi vida ha sido buena. Desde que comencé a trabajar siempre me han empleado muchas personas porque aprecian mi trabajo', apuntó, el artista nacido en Tulancingo, Hidalgo.

En 1937 publicó el primer número de 'La familia Burrón', con el capítulo 'Vida de perro', en el que Vargas dio vida a una de las tiras cómicas más importantes del país, por la crítica humorística que hace sobre la sociedad mexicana.

Observación, ingenio, talento, ironía y, sobre todo, buen humor, son los elementos que el nonagenario utilizó a lo largo de más 70 años para presentar cada martes esta tradicional revista, cuya colección completa es exhibida en un museo de Florencia, Italia, sin contar con la cátedra sobre la sociedad mexicana que a partir de ella se imparte en la Universidad de la Sorbona, en París.

Don Gabriel no veía televisión, ni escuchaba radio, no fumaba, ni bebía alcohol. Su única pasión, además del trabajo, fue la lectura. Victoriano Salado, Alfonso Reyes y Sergio Pitol son los autores que más figuraban entre sus lecturas.

Tras recordar varias anécdotas emotivas, señaló que esas vivencias también le ayudaron a crecer como ser humano y como caricaturista.

Gabriel Vargas afirmaba que la publicación de 'La familia Burrón' continuará hasta el último día de su vida, pues representaba su pasión y su vida misma.

'El fin de la revista ni yo lo voy a ver, yo sigo trabajando, y cuando me muera ahí se acabó todo; no me creo capaz yo mismo de darle un fin, el último número tal vez me alcance trabajando igual', enfatizó el multigalardonado caricaturista.

Su esposa Guadalupe y él mismo comentaron en aquella ocasión que en el ámbito internacional es considerado el cuarto sociólogo contemporáneo más importante del mundo, ya que su historieta ha servido para dar a conocer la idiosincrasia mexicana.

Su obra ha sido también tema de inspiración para escritores, analistas, sociólogos, coleccionistas, humoristas y caricaturistas, quienes han escrito numerosos libros sobre el monero y sus personajes.

En Internet existen alrededor de 14 mil páginas donde se aborda el tema o al menos se menciona a 'La familia Burrón', que, a decir de Vargas, le dio ese nombre, debido a que los mexicanos cuentan con largas jornadas laborales, es decir 'trabajan como burros'.

Con ideas tradicionalistas en su afán por preservar la convivencia familiar, Gabriel Vargas fue galardonado en el 2008 en su natal estado de Hidalgo con la medalla Pedro María Anaya, por ser uno de los más grandes historietistas mexicanos de todos los tiempos.

El creador de 'La familia Burrón' concluyó la entrevista en aquella ocasión diciendo que ya no espera nada de la vida, pues le había dado todo, en particular reconocimientos a su trabajo y trayectoria.

No obstante esperaba con ansias la inauguración del Museo del Estanquillo en el Centro Histórico, que le dedicó una sala a su obra y la recreación del vecindario donde habitaba esta singular familia que hoy está de luto tras la muerte de su creador.

Gabriel Vargas llegó a la ciudad de México desde muy niño. Toda su infancia la vivió en el Centro Histórico y fue ahí donde recogió de primera mano testimonios del México real, con sus pulquerías, vecindarios, limosneros, perros famélicos y desocupados que posteriormente llevó a su historieta.

Sin embargo, no fue 'La Familia Burrón' la única historieta que creó este dibujante, dio vida a otras historias como 'Los súper locos', 'La vida de Cristo', 'Pancho López', 'Sherlock Holmes', 'El gran caperuzo', 'Los chiflados', 'Los del doce' y 'Sopa de perico'.

Entre los premios que recibió fueron el Nacional de Periodismo (1983) ; el Nacional de Artes y Tradiciones Populares (2003) y en 2007 fue declarado 'Ciudadano Distinguido' por el Gobierno de la Ciudad de México.

Falleció Don Gabriel Vargas

El reconocido historietista mexicano Gabriel Vargas, originario de Tulancingo, Hgo., y creador de la celebre historia “La Familia Burrón”, falleció hoy en la Ciudad de México a los 95 años de edad.

Gabriel Vargas nació en esta ciudad el 5 de febrero de 1915 y fue uno de los 12 hijos de la familia Vargas Bernal.

Con tan sólo 12 años, Gabriel Vargas mostró un gran talento para el dibujo. En 1930 realizó en la avenida Juárez un dibujo con tinta china para celebrar El día del tráfico. En esta obra el autor plasmó las imágenes de carretas, vehículos, anuncios publicitarios y más de 5000 figuras humanas.

En la secundaria, Vargas se hizo amigo de Juan Olaguíbel (en ese entonces jefe de los talleres de dibujo de la Secretaría de Educación Pública-SEP), quien lo exhortó a mostrar un dibujo de la catedral metropolitana al secretario de educación.

Vargas acudió a las oficinas del funcionario. Al cruzar el patio, vio a un hombre descender de un automóvil y lo abordó. Aquel señor era del doctor Alfonso Pruneda (en ese tiempo, director de Cultura del Instituto Nacional de Bellas Artes-INBA), a quien Vargas confundió con el secretario.

Pruneda quedó impresionado por el talento del joven, por lo que le planteó enviarlo como becario a Francia para estudiar dibujo y pintura. Sin embargo, Vargas rehusó la beca y pidió conseguir trabajo como dibujante en el Excélsior. Es así como a los 13 años, Vargas comenzó a trabajar en el periódico y realizó ilustraciones para varios suplementos. Su jefe inmediato fue Mariano Martínez.

Posteriormente, Vargas ganó el concurso de dibujo convocado por la editorial Panamericana. El coronel José García Valseca le ofreció empleo y le pidió crear una historieta.

Es en este punto donde nacieron Los Superlocos, historieta en la que el personaje principal es Filemón Metralla. Esta publicación fue concebida por su autor como una contraparte de Los Supersabios (obra de Germán Butze).

Tiempo después, en 1948, Gabriel Vargas creó su obra más famosa y distintiva: La familia Burrón (integrada por Borola Tacuche de Burrón, Regino Burrón, Regino Burrón Tacuche, el niño Foforito Cantarranas y Macuca Burrón Tacuche) Algunos personajes están basados en conocidos del autor, mientras que la historia se desarrolla en escenarios como mercados, calles, parques, vecindades y billares.

Creó otras historietas como: Los Chiflados, Los del Doce, Pancho López, Sopa de perico, La vida de Cristo, El gran Caperuzo y Sherlock Holmes.

Premios:

•        Ganador del Premio Nacional de Periodismo en 1983.

•        Ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2003.

•        Medalla José Vasconcelos en el 2003, que otorga el Seminario de Cultura Mexicana.

•        En el 2004 el Servicio Postal Mexicano emitió una estampilla para honrarlo en vida y en ese mismo año la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo le confirió el grado de Doctor Honoris Causa.

•        Premio de caricatura “La Catrina”  Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2005.

•        Premio Gran Orden de Honor Nacional al Mérito Autoral 2005, que otorga la Secretaría de Educación Pública y el Instituto Nacional del Derecho de Autor.

•        Fue designado hijo emérito de la ciudad de Tulancingo, Hgo.

•        El Congreso del Estado de Hidalgo le confirió la presea “Pedro María Anaya”, 14 de diciembre 2006.
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