La mortalidad provocada por infarto de miocardio se redujo un 5 por ciento en Cataluña durante 2009 respecto al año anterior, pasando de los 100 casos por cada 1.000 enfermos a los 95, al tiempo que la mortalidad durante las primeras 24 horas descendió un 3,8%, explicó hoy en rueda de prensa la consellera de Salud de la Generalitat, Marina Geli. La explicación se encuentra en un mejor control de los factores de riesgo y en la prevención -actividad física, reducción del tabaquismo y dieta saludable-, aunque también en la aplicación del Código Infarto, una guía de actuación rápida ante un episodio de este tipo, que cumple ahora un año de su despliegue, afirmaron los expertos reunidos en el marco del congreso de la Sociedad Catalana de Cardiología.