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La reciente
sanción al grupo Intereconomía por un spot que emitía en su televisión considerando a los homosexuales como personas no normales y ridiculizando sus fiestas del Orgullo Gay, ha abierto una nueva brecha. Este grupo de comunicación conservador lleva meses intentando crear una campaña de victimismo para ganar algo de atención en el panorama mediático nacional, la cual ha culminado este lunes anunciando que van a ser víctimas de un intento de cierre.
Asegura que el Gobierno va a escuchar al "lobby gay", ya que éste pide, a través de las federaciones que agrupan a gays, lesbianas y transexuales que se cierre la cadena de televisión, de radio y el periódico del grupo. Además de mostrar su indignación por la reciente multa, que tachan de atentado a la libertad de expresión, recuerdan que Prisa no ha sido multada por su vídeo en el que
ridiculizaban a Paraguay como país, y que ha generado un choque diplomático por el cual España se ha tenido que disculpar. Con todo este pretexto, Intereconomía gana protagonismo y emprende una campaña en la que dejan claro que son "víctimas" de un Gobierno censor que pretende acallar a los sectores más críticos.
(*) Ante toda esta polémica, nos posicionamos claramente en contra de cualquier cierre de publicaciones, advertencia que nunca viene mal recordar, ahora que nuestros lectores han abierto el debate. Controvertidas siempre van a ser las sanciones económicas, como la que acaba de aplicar Industria sobre Intereconomía. Pero fuera de todo debate está, desde luego, que se procediera en cualquier caso a un cierre. Algo que, confiamos, nunca llegue a producirse en nuestro actual Estado de Derecho.