Los secretarios de Acción Sindical de CC.OO. y UGT,
Ramón Górriz y
Toni Ferrer, respectivamente, advierten de que la reforma laboral saldrá del Congreso peor de lo que entró, pues las enmiendas parciales al texto que han presentado los Grupos Parlamentarios, con excepción de las defendidas por la izquierda, no hacen sino agravar la regresión de derechos contenida en el texto original.
Górriz y Ferrer. hablando en nombre de sus respectivos jefes y secretarios generales,
Ignacio Fernández 'Toxo' y
Cándido Méndez, se muestran especialmente críticos con las propuestas de PP y CiU y con algunas del PNV, al considerar que no mejorarán un decreto que ya consideran regresivo de por sí. "Exceptuando a la izquierda parlamentaria, el resto de los Grupos, incluido el que sustenta al Gobierno, abundan en una regresión de los derechos de los trabajadores, empeorando las líneas maestras de la reforma", denuncia Ferrer.
Górriz, por su parte, asegura que, en vez de paliar los elementos más regresivos del decreto de reforma laboral, las enmiendas presentadas en el Congreso sitúan el ordenamiento jurídico-laboral español en los niveles europeos más bajos de protección a los trabajadores, por lo que pidió la retirada de la reforma laboral.
Durante la rueda de prensa, los dirigentes sindicales repasaron algunas de las enmiendas que menos les han gustado. Así, por ejemplo, critican que, en lugar seguir limitando la contratación temporal y el encadenamiento, las propuestas de los Grupos amplían los límites que el texto original había impuesto a los contratos de obra o servicio.
Asimismo, sostienen que los planteamientos de las formaciones políticas, con excepción siempre de la izquierda parlamentaria, "desnaturalizan" por completo el contrato de fomento del empleo estable (33 días de indemnización por despido improcedente), cerrando "cualquier resquicio a las escasas limitaciones que había para su utilización e hiriendo de muerte a su ya mínimo carácter de fomento".
Causas del despido
En cuanto a las causas del despido, los sindicatos entienden que las enmiendas presentadas abundan en dar al empresario un mayor poder unilateral y discrecional para despedir sin tener que acreditar una causa que justifique su actuación, lo que facilitará el despido, además de hacerlo más barato por otras vías.
CC.OO. y UGT también expresaron su rechazo a que una situación de enfermedad común sea causa justificativa de un despido objetivo y consideran como una enmienda "trampa" la propuesta de CiU de dejar que sea en la negociación colectiva donde se definan las causas objetivos de despido.
Aunque esta enmienda pueda parecer que infiere más poder a la negociación colectiva, los sindicatos avisaron de que la debilita y de que "devalúa" el Estatuto de los Trabajadores, que es donde deben establecerse tales causas. Para Górriz, en un país donde se negocian 6.000 convenios, que se tengan que pactar las causas del despido sería casi como "dar derecho de pernada" a los empresarios.
Tampoco les gustan las ideas de PP y CiU de otorgar un mayor poder al empresario en materia de flexibilidad interna ni los "ataques" que se hacen a la negociación colectiva a través de enmiendas como las presentadas por el PNV, que "alteran" la concurrencia de convenios, queriendo que el de empresa prevalezca sobre el sectorial, o impidiendo a los sindicatos estatales más representativos su legitimación para negociar en cualquier ámbito.
Disparate por el derecho de huelga
Asimismo, Górriz y Ferrer criticaron duramente que el PP haya propuesto una enmienda en la que ataca el derecho fundamental a la huelga y en la que abre la puerta a que los contenidos del convenio puedan ser alterados durante su vigencia, lo que calificaron como un "completo disparate" y un "atentado" a la negociación colectiva.
Los dirigentes sindicales también expresaron su rechazo a que la Seguridad Social se haga cargo de la prestación por incapacidad temporal desde el cuarto al decimosexto día de la baja, ahora costeada por el empresario.
Una enmienda como ésta supone, a su juicio, "ceder a las presiones de la CEOE" para que se aligeren los costes a las empresas. Además, Górriz y Ferrer recordaron que cuando se tomó la decisión de que las empresas se hicieran cargo de la prestación desde el cuarto hasta el decimosexto día se les rebajó a cambio un punto de las cotizaciones sociales, del que ya llevan años disfrutando.
Por todo ello, sostienen que "cada día que pasa hay más razones para ir a la huelga", al sumar a la reforma laboral "las políticas de ajuste, las pensiones, el recorte de inversión pública o la reforma sector financiero", que considera va encaminada a la "privatización de las cajas de ahorros".
Por su parte, el secretario de Estudios de la Confederación Sindical de CCOO,
Rodolfo Benito, también advierte que las enmiendas que se están abordando en el Congreso de los Diputados a la reforma laboral "empeoran más" la propuesta ya de por sí "regresiva", y abaratan el despido "injustificado".
Para el responsable sindical, que particip en Oviedo en una jornada sobre las consecuencias de la reforma laboral, las enmiendas introducen "nuevos cambios" a un decreto "que ya era regresivo y abarataba el despido". "Ahora plantea la posibilidad de que una empresa que tenga menos beneficios que el año pasado o falta de liquidez aunque siga teniendo pedidos, pueda despedir a sus trabajadores con 20 días por año", remarcó.
Así, en declaraciones a los medios Rodolfo Benito señaló que esta reforma lo que supone es "asumir" las reivindicaciones de la CEOE. "Se ha dado un giro de 360 grados en el Estatuto de los trabajadores", afirma al considerar que supondrá una "pérdida" de derechos y garantías sociales y laborales para los trabajadores.
Además, sostiene que se trata de una reforma "ineficaz" para crear empleo, ya que "es la actividad económica la que crea empleo no la reforma laboral, que acompaña al modelo de crecimiento anterior". Al respecto, recriminó que el Gobierno pase de largo por el necesario y demandado cambio de modelo productivo con más valor añadido y más inversión en I+D+i. "La reforma laboral lastra e invalida el cambio que exige nuestro país", aseveró.
Igualmente, el responsable de CCOO comentó que "hay datos preocupantes" en el modo de afrontar la situación económica por parte de algunas empresas. "Hay empresas que ponen en cima de la mesa que reducen salario o condiciones de trabajo, o va a haber despidos", indicó afirmando que existe "una presión feroz a plantillas de distintas empresas".
El PP no la apoyará
El PP "no apoyará" la reforma laboral que se votará este jueves en la Comisión de Trabajo del Congreso de los Diputados a pesar de los cambios y enmiendas transaccionales introducidas por los socialistas en el texto, en algunos casos en línea con las tesis del principal partido de la oposición.
En una nota de prensa, la portavoz adjunta del Grupo Popular,
Fátima Báñez, señaló que "no podemos apoyar una reforma que no cambia sustancialmente el decreto del Gobierno y que olvida lo más importante: la estabilidad en el empleo y la flexibilidad interna en las empresas para que trabajadores y empresarios superen la crisis".
A 24 horas del debate y votación en la Comisión de Trabajo del Proyecto de Ley de medidas urgentes para la reforma del mercado de trabajo, el PP cree que los cambios en el texto insisten "en una reforma para el despido que ataca frontalmente a los más vulnerables, que son los trabajadores". Tampoco son seguros los apoyos de PNV ni CiU con los que negocia a marchas forzadas el PSOE. Lo único seguro es la oposición de toda la izquierda.
El PSOE presentó 17 enmiendas a la reforma laboral para recoger las posiciones de los diferentes grupos, con la esperanza de que la norma saliera del Congreso con una "amplía mayoría" del arco parlamentario. En una de las enmiendas, por primera vez, los socialistas concretaron las causas económicas del despido objetivo, tal y como le habían pedido todos los sectores implicados (partidos, empresarios y sindicatos).