Sánchez se mantuvo intraficable hasta la parte baja del quinto inning donde su compatriota Pablo Sandoval le conectó el imparable que le arruinaría el juego perfecto.
A pesar del hit, el pitcher venezolano dominó los bates contrarios al otorgar sólo un boleto y ocho ponches para dejar registro de 8-6.
Con este resultado, Sánchez logra lanzar su tercer partido completo, tras los dos que consiguió en el 2006, año en el que consiguió su no hit no run.