Si la gerenciadora Blanquiceleste no puede hacerse cargo de la indemnización de tres millones de pesos que pide "Mostaza" Merlo, la obligación recaerá sobre la Asociación Civil. Pero como el club está en quiebra, la Justicia podría ordenar su inmediata liquidación de bienes.
Racing Club Asociación Civil se tendrá que hacer cargo de la deuda que Blanquiceleste contrajo con el ex entrenador del equipo, Reinaldo Carlos Merlo, si la empresa no puede responder por la misma.
Esto, que fue indicado a Télam por fuentes racinguistas, puede complicar mucho la situación judicial del club, porque por estar en quiebra no puede generar más pasivo y si esto sucede la misma justicia puede ordenar su inmediata liquidación de bienes, algo que está contemplado en la ley de quiebras.
Todos los empleados de Blanquiceleste, ya sean jugadores, técnicos, médicos u administrativos, figuran en realidad como empleados de Racing Club Asociación Civil, según le confirmaron a Télam fuentes judiciales.
Por eso, cuando la empresa despide a uno de esos empleados, las acciones judiciales son para Racing Club Asociación Civil.
Racing está pagando su quiebra (lo hace Blanquiceleste a cambio de manejar su fútbol profesional y amateur) y por ese estado no puede contraer más deudas, porque de ocurrir estaría perjudicando a sus acreedores.
Merlo y su ayudante de campo, René Daulte, están reclamando casi tres millones de pesos, que se desglosan en sueldos adeudados, premios del campeonato conseguido en el torneo Apertura 2001, derechos de imagen y la indemnización por despido.
A través del Ministerio de Trabajo, Merlo intimó, mediante carta documento, a la empresa pero también a Racing Club Asociación Civil, porque su recibo de sueldo estaba a nombre de la entidad de Avellaneda.
El próximo lunes habrá una mediación, de la que participarán Merlo, la gente de la empresa y los integrantes del órgano fiduciario que administran la parte civil de Racing.
Si no llegan a un acuerdo, el entrenador que le puso fin a la racha de 35 años sin títulos en la Academia no tendrá más remedio que iniciarle juicio a Racing Club Asociación Civil, a la empresa Blanquiceleste y a su presidente, Fernando De Tomaso.