jueves 23 de diciembre de 2010, 18:23h
Actualizado: 06 de enero de 2011, 20:56h
La resolución de elevar los aranceles de varios modelos de autos importados confirma que al Gobierno también le preocupa, y mucho, el pronunciado déficit comercial del país, que tiende a agravarse.
Del mismo modo, la sugerencia de incrementar las tarifas eléctricas, aunque sea para afectar solo a algunos sectores, es un síntoma de que tampoco las finanzas estatales se hallan en su mejor momento. Electricidad es energía, y pocas cosas afectan más al crecimiento económico que su encarecimiento.
No queremos pronunciarnos aquí, todavía, a favor o en contra de estas iniciativas, pero sí dejar señalado que el solo hecho de ponerlas en la agenda del régimen demuestran que la situación económica no es tan halagüeña como a veces se la pinta, y que hay algunos indicadores poco satisfactorios que obligarían a encarar el 2011 con la decisión de introducir correctivos a tiempo.