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Un hombre de 22 años acusado de matar a seis personas y herir gravemente a la congresista estadounidense en Tucson, Arizona, Gabrielle Giffords –que se recupera- volverá el lunes a comparecer ante un juez.
Jared Lee Loughner podría declararse inocente o culpable en la corte de Phoenix, Arizona, ante la cual compareció por primera vez dos días después de su ataque del 8 de enero en Tucson en el que supuestamente intentó asesinar a la congresista Gabrielle Giffords.
Un gran jurado federal lo acusó el miércoles de tres intentos de homicidio -el de Giffords y dos de sus asesores- aunque se espera que tenga nuevas inculpaciones y podría quedar expuesto a recibir la pena de muerte.
Los seis muertos incluyen a una niña de 9 años y el juez federal John Roll, cuyos colegas en la Corte de Phoenix fueron separados del caso debido al riesgo de que pudieran no ser imparciales.
Se espera que el juicio sea supervisado por el juez federal de San Diego, California, Larry Burns, aunque no está claro si realizará en el estado de Arizona, en donde probablemente la conmoción por el caso será muy alta, o si se escoge otro lugar.
Al comparecer por primera vez el 10 de enero ante la justicia, Loughner no hizo ningún pronunciamiento ni dio razones de su cruento ataque.
Su defensor es Judy Clarke, quien representó al "Unabomber" Ted Kaczynski -un anarquista condenado a perpetuidad por enviar correos-bomba- y a Zacarias Moussaoui; uno de los supuestos responsables de los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos.
Loughner, a quien la foto tomada por la policía lo mostró sonriente y con la cabeza rapada, fue preso en el lugar de la matanza; un acto político de la congresista ante una tienda de Tucson.
El sospechoso vivía con sus padres y en su casa fue encontrado un sobre en donde había inscripciones como "Giffords" y "Mi asesinato" y lo que parece ser su firma.
Según los investigadores, Loughner compró legalmente el arma y las municiones en comercios de Tucson. Pocas horas antes de su ataque, la policía detuvo su automóvil por haber pasado por alto una luz roja y fue dejado ir después de una reprimenda.
En diversos sitios de la Internet, Loughner publicaba poco comprensibles comentarios en los que daba a entender que estaba furioso con el gobierno y otras autoridades.
El ataque de Loughner puso en tela de juicio la virulencia de la fuertemente dividida cultura política de Estados Unidos.
La congresista Giffords, gravemente herida por un disparo a quemarropa en la cabeza, se está recuperando, dijeron sus médicos. El viernes fue llevada del hospital de Tucson a uno de Houston, Texas, para proseguir su recuperación en compañía de su familia.