Encomendados a Todos los Santos
martes 25 de enero de 2011, 21:16h
Última actualización: martes 08 de febrero de 2011, 10:19h
Los responsables de la entidad sin nombre –comercial por supuesto- Caja España de Inversiones, Salamanca y Soria, Caja de Ahorros y Monte de Piedad ‘y de todos los Santos’ están decididos a que sus cuentas y gestión estén claras y transparentes, cristalinas como las aguas del río Duero en las que se baña el toro de este eje del sistema financiero regional. No obstante, informaciones llegadas con cuenta gotas demuestran que en el fondo las aguas pueden estar todavía algo revueltas. Son muchos los cabos que quedan por atar en una fusión todavía por cuajar, cuando ya han saltado las alarmas.
Caja España-Caja Duero ha hecho gala en los últimos días de sus fortalezas: capacidad de gestión probada tras más de cien días caminando de la mano, solvencia manifiesta, morosidad más o menos controlada, y trabajadores y clientes hasta la fecha fieles. Un beneficio en 2010 de 47 millones de euros, lejos de los números rojos que muchos pronosticaban denota que la entidad “ha hecho los deberes”, tal y como aseguró recientemente su director general, Lucas Hernández, un profesional que demuestra conocer todos los detalles sobre las finanzas de la caja de principio a fin. Hace unos días, cumpliendo con las exigencias del Banco de España, dio a conocer el estado de las cuentas de la entidad en una reunión en la que no necesitó más que unas pocas notas apoyadas en un Power Point. Sin duda toda una muestra de confianza y de conocimiento del medio. Lucas Hernández llevó una parte importante del peso de una presentación frente a la prensa especializada y la regional que le interrogaron a él y al presidente de la entidad, Evaristo del Canto. Fueron muchos los gestos, alguno forzado, por demostrar la sintonía entre el director general y el presidente. Evaristo fue muy explícito: “Lo que sabe el presidente lo sabe el director” y viceversa se supone. Vamos, que tanto monta, monta tanto, ¿O no? Lo que quedó claro de su puesta en escena es que, al menos de cara a la galería, cada uno sabe cuál es su papel y ambo son protagonistas. ¿Cómo será su relación de puertas para adentro?
No obstante, la entidad se enfrenta ahora al terremoto que supone el anuncio de que el Estado entrará como accionista en las cajas de ahorros y bancos que no logren recursos suficientes en el mercado antes de otoño. Dada la fuerza y ataques constantes de los mercados frente al sistema de ahorro, más vale los responsables de la entidad que se encomienden a todos los santos que conozcan, ya que la banca está decidida a engullir a las cajas por muchas fortalezas claras y trasparentes que se esfuercen en demostrar. Caja España-Caja Duero ha hecho los deberes a tiempo, pero son muchos los exámenes y pruebas de fuego que todavía le toca pasar si realmente quiere consolidar un proyecto llamado futuro, concepto este último del que nunca hay nada escrito. Sin duda, hoy más que nunca el futuro de la entidad sin nombre supone un gran ejercicio de fe a pesar de los esfuerzos y buena voluntad de sus responsables. ¡Ahora sí que su futuro hay que encomendarlo a Todos los Santos!