Presión al Gobierno de Portugal
Los bancos lusos piden 'ya' un rescate financiero que cifran en 15.000 millones
miércoles 06 de abril de 2011, 15:07h
Actualizado: 06 de abril de 2011, 16:07h
La crisis portuguesa se agrava y va a más. Los bancos portugueses han emitido un comunicado conjunto en el que presionan a Lisboa para que solicite un préstamo a Bruselas y cifran en torno a los 15.000 millones de euros, el importe necesario para hacer frente a los reembolsos más inmediatos.
El presidente de la Asociación Portuguesa de Bancos, António de Sousa, considera, en un comunicado, que la situación es "urgente", después de que las entidades financieras lusas hayan decidido no prestar más dinero al Estado Portugués. De Sousa ha dicho esta mañana que Lisboa deberá pedir la ayuda externa para garantizar la solvencia lusa a largo plazo.
"La banca ha alcanzado un límite de préstamos que no puede superar porque sería perjudicial para la economía", ha dicho el responsable luso, argumentando que su responsabilidad es seguir apoyando a las familias y a las pequeñas y medianas empresas del país. "Seguir prestando dinero al Estado significaría cortar totalmente la financiación de la economía, lo que sería mucho peor", precisa de forma tajante António de Sousa.
Por ello, los bancos lusos, que se reunieron el lunes con el director del Banco de Portugal para tomar la decisión, han decidido cortar el crédito y dejar de prestar dinero al Estado. Ricardo Salgado, presidente del Banco Espirito Santo, una de las entidades bancarias más potentes del país, entiende que sería "muy grave" no recurrir a la ayuda urgentemente. "Es necesario neutralizar el efecto de subida rapidísima de los intereses y volver a tranquilizar a los mercados", afirmó el responsable, cuyo banco ha sufrido los recortes de rating de las agencias de calificación durante los últimos días, junto a otras entidades del país.
El Gobierno niega la petición de ayuda
Sin embargo, Portugal ha negado que esté en conversaciones con la Comisión Europea (UE) para recibir una ayuda financiera de emergencia ante la dificultad para obtener fondos en los mercados y la enorme presión de los intereses de su deuda.
Fuentes del Gobierno en funciones aseguraron que esos contactos no existen y se mantienen los esfuerzos para evitar recurrir a un auxilio financiero, aunque muchos analistas dentro y fuera del país lo consideran ya inevitable.
Este miércoles, Portugal ha conseguido colocar en el mercado mil millones de euros de deuda a corto plazo, para lo que ha tenido que ofrecer una rentabilidad muy superior a la de las últimas subastas. Para los bancos lusos se trata de una situación "insostenible" durante mucho más tiempo. Los intereses sobre la deuda soberana lusa a 10 años superan el 8,5%, para el plazo a cinco años están por encima del 10%.
Desde el Ministerio de Finanzas luso han afirmado que la subasta de deuda ha "confirmado el deterioro de las condiciones de financiación", una circunstancia que el Gobierno de Lisboa achaca al "rechazo del PEC". El pasado 23 de marzo, el Parlamento votó en contra del cuarto Plan de Estabilidad y Crecimiento presentado por el gobierno, provocando la dimisión del primer ministro luso, José Sócrates.
"La presentación del PEC había invertido la trayectoria de deterioro de la situación financiera del país, su rechazo aceleró el agravamiento de las dificultades de financiación, como el Gobierno ya había anticipado", dice la nota emitida por el Ministerio. "Los actuales intereses permiten concluir que los daños causados por el rechazo del PEC son irreparables".
Leer más:
Portugal coloca su deuda a coste disparado y Moodys rebaja la nota de sus bancos