El presidente del Congreso y Rajoy charlaron brevemente tras la sesión
Bono dice que está "indignado" con los 'indignados' por haber traspasado los límites de "lo tolerable"
miércoles 15 de junio de 2011, 11:23h
Actualizado: 16 de junio de 2011, 19:08h
El presidente del Congreso ya no cree que sean tan “buena gente” como en un principio le parecían los jóvenes del movimiento 15.M. Su comportamiento estos días en Cataluña intentando impedir el paso a los diputados ante el Parlamento y las sentadas que han protagonizado la semana pasada en la misma puerta del Congreso de los Diputados, junto al acoso que sufrió el alcalde de Madrid en plena calle, le ha hecho cambiar de opinión. El presidente del Congreso fue muy duro y calificó estos hechos de “inaceptable” mientras defendía el uso de la fuerza por la policía “porque para eso está la fuerza pública”, para impedir que se cometan actos violentos y se infrinja la ley.
Sin pelos en la lengua, como le caracteriza, Bono ha confesado sentirse "absolutamente indignado" por la protesta que los simpatizantes del movimiento 15M están protagonizando frente al Parlamento Catalán desde el pasado miércoles con el objetivo de impedir el acceso de los diputados catalanes a la Cámara autonómica. A su juicio, esto "traspasa los límites de lo razonable” que puede permitirse a los jóvenes acampados en diversas plazas de toda España, motivo por el que justificó el uso de la fuerza por parte de la policía. Además de desvelar que estaba "indignado" por estos hechos, el presidente del Congreso mostró su “solidaridad” con el alcalde de Madrid, Alberto Ruíz Gallardón, por haber sido increpado por un grupo de manifestantes la noche del lunes en plena calle cuando paseaba junto con su familia al perro.
Minutos antes de hacer estas comentarios a los periodistas, Bono había mantenido un breve encuentro con el líder del PP, Mariano Rajoy, con el que, según dijo, trató de la reforma de la Ley Electoral para posibilitar que puedan hacerse públicas las declaraciones patrimoniales de sus señorías, tal y como recoge el texto con las propuestas que él y Javier Rojo, presidente del Senado, han presentados a los grupos para hacer más “transparente” el trabajo y la vida de los parlamentarios.
Breve reunión con Rajoy
La reunión entre Rajoy y Bono tuvo lugar en el despacho del presidente del Congreso y no llegó a los diez minutos de duración. Al finalizar el encuentro, Rajoy no quiso hacer declaraciones. Bono, sin embargo, se limitó a anunciar el acuerdo en torno a la reforma de la Ley Electoral, sobre cuya tramitación por el procedimiento de lectura única y ‘express’ opinó que “no hay ninguna duda” de que dará tiempo antes de que termine el año.
Bono dijo que no había hablado con Rajoy de la renovación del Tribunal Constitucional, atascada de nuevo tras la renuncia de tres de sus magistrados, asunto sobre el que se mostró esperanzado de que llegue a buen término antes del 30 de junio, plazo que él mismo ha impuesto al PP y al PSOE para que se pongan de acuerdo de una vez por todas.
Feliz por el archivo de otra querella
Pero sobre lo que sí si se explayó con los periodistas fue con el archivo de una de las querellas que se han presentado contra él sobre sus bienes patrimoniales. Visiblemente irritado por tener por enésima vez que referirse a un tema que le escuece desde hace meses, pero sin perder la sonrisa, Bono se felicitó por algo que no es una novedad ya que todas las demás querellas han sido también archivadas – y van nueve, según contó el presidente del Congreso-. “No sé si incluso algunos de los querellantes ha fallecido”, ironizó el ex presidente castellano manchego, “aunque no es que lo desee”, pero aclaró que por mucho que intenten buscarle él está “tranquilo”.
- Lea también:
El sector radical de los 'indignados' pierde el control y agrede a varios diputados catalanes
La derecha cerca al movimiento 15-M justo cuando cumple su primer mes de vida
Acoso a Gallardón en plena calle
Los indignados, en el Parlament catalán
Levantado el campamento de Madrid