La muerte protagoniza las elecciones
martes 12 de julio de 2011, 14:53h
De acuerdo con el calendario electoral, el 30 de octubre del presente año los colombianos vivirán una jornada de votación regional, en la que se elegirá a los alcaldes, concejales y gobernadores en todo el territorio nacional. Los aspirantes a dichas plazas se encuentran desde ya realizando estrategias políticas para atraer a sus potenciales electores; no obstante, puede decirse que la muerte es la única que ha logrado protagonizar estas campañas, pues según el monitoreo que hace la Misión de Observación Electoral (MOE), ya van 17 candidatos asesinados.
Las alertas están encendidas. Y no es para menos, cuando lo que está en juego es la reconfiguración del poder local en un momento clave para la aplicación de leyes como la de víctimas que buscan reparar a quienes han sufrido por el conflicto armado.
El narcotráfico, las bandas criminales (BACRIM) y la guerrilla de las FARC son las principales amenazas. Los departamentos más afectados son Antioquia y Valle del Cauca, en donde han ocurrido ocho asesinatos, cuatro en cada uno.
El propio Ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, ha manifestado ser consciente de los riesgos que enfrentan los postulantes; y aunque para Alejandra Barrios, directora de la MOE, garantizar la seguridad de los candidatos es muy difícil, debido a la gran cantidad de aspirantes que se presentarán en la jornada electoral: cerca de 100 mil, ésta considera que “es necesario que el Gobierno genere algunos mecanismos de identificación de los lugares donde los candidatos están más expuestos”.
La última víctima que hasta el momento ha cobrado esta masacre sistemática, fue Fernando Vargas, aspirante a la alcaldía del municipio de Yumbo en el departamento del Valle, quien después de tres días de agonía en la unidad de cuidados intensivos en la Clínica Sebastián de Belalcázar (en Cali), finalmente falleció como producto del ataque de sicarios, quienes le dispararon mientras compartía con unos amigo en un bar.
El candidato había denunciado la injerencia del narcotráfico en la política de su municipio, razón por la cual las autoridades no descartan que pueda tratarse de una venganza a raíz de su actividad política.