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La curva de la Economía, al alza y en relación a Europa

La gran empresa vende la 'marca España' a nivel internacional

La gran empresa vende la 'marca España' a nivel internacional

> Diariocrítico ha tenido acceso a un importante informe del CEC sobre las perspectivas de la economía española

jueves 08 de septiembre de 2011, 16:43h
Actualizado: 08 de septiembre de 2011, 19:55h
"La historia de España de estos últimos 50 años es una historia de éxito social y económico, comparable a casos tan reconocidos como los de Japón o Alemania. Durante este periodo, nuestro país ha conseguido triplicar su peso en el total de la economía europea (UE-15) y ha conseguido salir reforzado de cada una de las crisis por las que ha pasado en las décadas de los 70, 80 y 90". Así dice el encabezado del informe "Fortalezas y perspectivas de la economía española" elaborado por el Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC) en julio de 2011 y al que ha Diariocrítico ha tenido acceso. El optimismo del informe es patente.
Se trata de un informe sin duda edulcorado, elaborado para su presentación exclusiva en el exterior -de ahí que no sea conocido aún en España, hasta este momento que lo desvela Diariocrítico- con el objetivo casi confeso de ganar en confianza y credibilidad. Así, los primeros epígrafes no dejan lugar a dudas: "España, bien posicionada pese a los ajustes"; "España tiene fortalezas para afrontar la nueva etapa"; "Desajustes en proceso de corrección", o "Reformas estructurales en marcha". El informe afirma que "el potencial de crecimiento de la economía española es claro, tal y como manifiesta el FMI, y además hay margen de mejora por la posibilidad de avanzar en la disciplina fiscal, por el fortalecimiento del mercado interior, por el margen que hay para reducir trabas administrativas, por los efectos positivos de las reformas recientes que todavía no se han producido, y por la calidad de los recursos productivos. Para ello es necesario seguir corrigiendo los desequilibrios previos a la crisis y profundizar en las reformas emprendidas".                   Se reconoce, desde luego, que la profunda crisis económica "ha puesto de manifiesto una serie de desequilibrios acumulados", como  la elevada deuda en el sector privado y el elevado déficit por cuenta corriente, o como la sobrevaloración de los activos inmobiliarios o la rigidez del mercado de trabajo. Y que, además, se ha traducido en un deterioro de la fortaleza del sistema bancario, aunque "de magnitud acotada". Pero dice que España se ha fijado el reto de mejorar los niveles de productividad de la economía con medidas para generar confianza a los inversores. Para ese objetivo, el informe fija tres elementos: España cuenta con importantes fortalezas sobre las que apoyar esa mejora de competitividad; los desajustes de la economía se están corrigiendo, y el que España es uno de los países que más reformas está acometiendo en ámbitos como el financiero, laboral o consolidación y sostenibilidad de las cuentas públicas. Así, dice el informe del CEC que "los inversores manifiestan que la visión de España en los mercados ha variado de manera positiva en los últimos meses, y la percepción económica de España ha conseguido diferenciarse de manera clara de la situación de otros países de la periferia de Europa (Irlanda, Grecia y Portugal)".   Las 'fortalezas' de España para afrontar la nueva etapa Con el objetivo implícito de ganar confianza, el informe del CEC asegura que la economía española puede conseguir un crecimiento de la actividad y la productividad en los próximos años porque, entre otras cosas, se encuentra bien posicionada a nivel internacional, "es uno de los principales mercados europeos" tanto por PIS per cápita como por tamaño; cuenta con empresas líderes en sectores claves y con una potente red de infraestructuras. Además, añade el CEC que la inversión real extranjera "es un buen termómetro del atractivo del país", ya que, pese a todo, España es el séptimo receptor de inversiones del mundo y que su peso en el PIB dobla al que presentan países como Alemania o Italia. Y ello, según el informe, junto a que España es el tercer país en cuanto al peso de sus inversiones exteriores sobre el PIB, "duplicando a naciones como Italia, Estados Unidos o cuadruplicando a Japón. España es el segundo inversor mundial en Latinoamérica". Para los analistas del CEC, España, pese a todo, sigue fortaleciendo su posición en sectores en los que es líder (energías renovables, logística, transporte, turismo o automoción), y afirman que tenemos potencial para crecer en biotecnología, medio ambiente, tratamiento de aguas, las TIC o la actividad aeroespacial.   "Desajustes en proceso de corrección" Los técnicos que han elaborado este informe reconocen que hay desajustes, pero significan que se están corrigiendo. Por ejemplo, con la puesta en marcha del 'desendeudamiento' del sector privado. Se reconoce que en la última década hemos duplicado su posición deudora neta (del 45 % al 100 %) del PIB, pero que se inició en 2010 "un proceso de corrección en el sector privado, tanto por parte de las familias como de las empresas". En este capítulo se analiza el sector inmobiliario, sobre el que cayó gran parte de la crisis, y se dice que se ha procedido a un ajuste progresivo en construcción residencial. En el sector bancario, el CEC señala que su consolidación está en marcha, acaso porque "el sistema financiero español ha sido más resistente por su elevada rentabilidad y eficiencia, contar con elevadas provisiones (incluidas anticíclicas) y buenos niveles de capital y liquidez, por un mayor peso del negocio retail. España cuenta con grandes entidades bancarias bien capitalizadas, rentables y diversificadas". Había desequilibrios, claro, que marca el CEC, como que nuestro sistema financiero estaba caracterizado por una elevada exposición al sector inmobiliario y un segmento de Cajas de Ahorro atomizado, con dificultades para acceder a los mercados mayoristas. Sin embargo, "España ha llevado a cabo un importante proceso de reforma en el sector, facilitando la reestructuración, recapitalización y cambio en el sistema de gobierno de las Cajas de Ahorro", que, junto a otras reformas estructurales en marcha, "son determinantes para recuperar la confianza de los inversores". Y, así, se afirma rotundamente que "los analistas desvinculan ya a España del grupo de economías periféricas, por sus fortalezas estructurales y las reformas que se están realizando". Un sistema "más solvente" para la banca El informe pone mucho énfasis en recalcar que las reformas emprendidas han dotado al sistema financiero de "mayor fortaleza y transparencia", y que favorecerán la "circulación del crédito en la economía, aunque éste se encuentra limitado por una menor demanda de crédito en un entorno de ajuste económico". Destaca, por ejemplo, que en los últimos meses (anteriores a julio de este año, cuando está fechado el informe) "se ha producido una caída en una tercera parte de las peticiones de préstamos al BCE por parte de las entidades financieras españolas". Junto a ello, el CEC expone como logros que estamos en un proceso de consolidación fiscal, con la estabilización del déficit y de la deuda pública. Dice con optimismo que "España contaba con una buena posición de partida antes de la crisis", pero reconoce que tras la misma ha sido necesario realizar un importante programa de ajuste fiscal que supone reducir el déficit prácticamente  a la mitad entre 2009 y 2011, y que en 2013 el déficit público español volverá a niveles consistentes con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento Europeo (3% del PIB). "La reforma de las pensiones deberá contribuir a conseguir la sostenibilidad de las cuentas públicas a largo plazo", dice el CEC para generar confianza en el exterior. Pero reconoce que España se ve obligada a destinar un 7 % de sus ingresos públicos al pago de intereses de la deuda, niveles cercanos a los de Alemania y Francia. Reforma del mercado laboral En este epígrafe, el CEC fija la senda por la que debe seguir la reforma del mercado laboral: dotar de mayor flexibilidad a la negociación colectiva, reducir la dualidad entre trabajadores en el mercado laboral y reforzar la flexibilidad interna de las empresas. En definitiva, que con todos esos aspectos el potencial de crecimiento de la economía española "es claro, tal y como manifiesta el FMI,y además hay margen de mejora por la posibilidad de avanzar en la disciplina fiscal, por el fortalecimiento del mercado interior, por el margen que hay para reducir trabas administrativas, por los efectos positivos de las reformas recientes que todavía no se han producido, y por la calidad de los recursos productivos". De esa manera, concluye esta parte del informe que "España está bien posicionada pese a los ajustes pendientes", y resalta con énfasis que "la historia de España de estos últimos 50 años es una historia de éxito social y económico, comparable a casos tan reconocidos como los de Japón o Alemania", dado que ha triplicado su peso en el total de la economía europea. Y ello porque, según el CEC, España ha vivido 3 lustros de bonanza que ha supuesto que la economía se haya expandido  más de un 60 %, 2,3 veces más que los principales países europeos, estableciendo el diferencial acumulado de crecimiento en 34 puntos porcentuales. ¿Qué nos ha pasado, entonces? Para los analistas del CEC, es obvio: con bajos tipos de interés, fácil acceso al crédito y elevada confianza, el estallido de la crisis internacional en 2007 hizo que este diferencial se redujera hasta los 29 puntos porcentuales, a la vez que puso de manifiesto algunos desequilibrios acumulados como: elevado déficit exterior, fuerte aumento de la deuda del sector privado e infravaloración de sus riesgos, sobrevaloración de activos inmobiliarios, rigidez del mercado de trabajo, aparición de elevados déficit públicos, deterioro de la fortaleza del sistema bancario y excesiva dependencia energética. MAÑANA, CAPÍTULO 2: España, uno de los principales mercados europeos  
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