Etapa parecida a la que se vivió ayer martes con una escapada de cinco corredores (Chavanel, Knees, Sprick y los españoles Verdugo y Flecha) que fue neutralizada a menos de diez kilómetros de carrera. Los directores ya no juegan con el cronómetro, el ciclismo ha cambiado, y gps en mano los equipos saben manejar con mayor precisión las ventajas para tener controlado el ritmo de carrera.
Hoy fue una prueba más de aquello con el mismo final. Llegada al sprint y esta vez la gloria se la llevó Thor Hushovd que cruzó la línea de meta por delante de Hunter y el español Óscar Freire, que hizo tercero.
Habrá que esperar hasta el domingo para que llegue la alta montaña con la subida al Commet de Roselend y a Tignes, puertos de primera categoría, y empezar a ver el auténtico espéctaculo del Tour de Francia.