Pregunta.- ¿Se puede predecir un terremoto?
Respuesta.- Todo el mundo hace esa pregunta. No podemos predecir los terremotos. En el caso que nos ocupa, nos enteramos cuando todo el mundo se enteró y en ese momento nosotros pudimos localizarlo. Yo mismo sentí el terremoto en Madrid. Sabía que había habido un terremoto, aunque no dónde; pero con los datos que nosotros tenemos, rápidamente localizamos que había sido un terremoto de una cierta magnitud, en Ciudad Real.
P.- Y usted, ¿qué sintió exactamente?
R.- En Madrid, muy poca cosa. Yo ví crujir los muebles de mi casa, pequeñas vibraciones y todo muy débil.
P.- Usted es un experto en la materia, pero ¿cree que la población tuvo conciencia de que era un terremoto?
R.- Yo estaba con personas que no son afines a este campo y no sabían que habían sentido; sólo algo extraño. En España, donde no estamos acostumbrados a sentir este tipo de fenómenos, es difícil relacionarlo, pero en otros países, donde están acostumbrados, lo identifican rápidamente.
P.- El terremoto del domingo alcalzó los 5,1 grados en la escala Richter. ¿Cómo se valora desde la Red Sismica Nacional?
R.- Es un evento sísmico importante, sobre todo para nosotros. Pero hay que tener en cuenta, y sirva como mensaje de tranquilidad, que es un terremoto incluso pequeño o mediano, comparado con terremotos que ocurren en otras partes y que producen catástrofes. Este fue un terremoto mediano, incluso bajo. Aunque no deja de ser importante porque no ocurre todos los días, por lo menos en esta zona.
P.- Afortunadamente no hay que lamentar víctimas personales, tan solo quedaron dañadas algunas estructuras de edificios, como el del Teatro Municipal de Almagro. Pero queremos que nos ayude a hacer un viaje al centro de la tierra para saber qué es lo que pasa bajo nuestros pies para que se produzca un seísmo.
R.- No hay que irse tan profundo para explicar los terremotos. A cierta profundidad, la tierra es líquida y nunca podría producirse un terremoto. Para que lo haya, tiene que haber algo frágil, que se rompa, de forma repentina y se produzca el seísmo. Ocurre en los terremotos de origen tectónico, como el del domingo de Pedro Muñoz. Hay dos grandes placas, la asiática y la africana, que están continuamente chocando y produciendo tensiones; el terreno está fallado, fracturado, por muchos sitios, y en un momento, un lado de la falla se desliza respecto al otro, dado el rozamiento produce vibraciones y así se produce el terremoto. Ahora, ¿porqué en una falla concreta y sobre todo cuando no es frecuente? Ese es un tema que hay que estudiar. Si lo supiéramos, podríamos predecir los terremotos. El origen esencial es ese y los terremotos se circunscriben a la parte frágil donde está la corteza de la tierra y poco más.
P.- Hablaba usted de los terremotos tectónicos. ¿Qué otras clases existen?
R.- También podemos hablar de movimientos sísmicos volcánicos. En las Islas Canarias lo saben muy bien. En esta clase, cuando el magma se desplaza y encuentra un obstáculo, se produce el terremoto.
P.- ¿Castilla-la Mancha es una zona sísmica con actividad, aunque no se perciba?
R.- El de ayer (domingo) es un terremoto que nos ha sorprendido doblemente. Primero, por su magnitud; no es frecuente, aunque tampoco único. Y segundo, porque la zona de la Península Ibérica es muy estable y de muy poca actividad sísimica, aunque como le digo, en todas partes existen fallas y algunas se desplazan y reactivan, provocadas por el choque de las placas.
P.- Entonces, aunque no se perciban, ¿los movimientos de las placas son constantes?
R.- Esto es lo que nos da trabajo cotidiano. Tenemos movimientos pequeños que la gente no siente y que no tienen apenas repercusión; sólo detectado por nuestros aparatos extremadamente sensibles. Son terremoto cotidianos y en España se pueden registrar de orden de unos 4.000 al año, pero la gran mayoría son imperceptibles. Por ejemplo, en el caso del movimiento de Pedro Muñoz, nosotros hemos registrado unas 80 réplicas que no han sido detectadas por la población.
P.- Cuando nos encontramos ante tragedias naturales, como volcanes en erupción o terremotos, los países menos desarrollados son los más dañados en infraestructuras. ¿Está preparado nuestro país, España, para hacer frente a un movimiento sísmico importante?
R.- Como país que somos, ni gran potencia, ni de los últimos; un país medio, España se puede decir que tiene los medios acorde a su actividad. Cuanto más se invierta, más se investiga y es mucho mejor. Tenemos una red sísmica, de equipos desplegados por toda España que nos ayuda a vigilar la actividad sísmica; tenemos una norma sismoresistente, que hace que aunque los terremotos no se puedan predecir, sí se pueden prevenir. Si las normas de construcción vigentes se aplican, pueden paliar el efecto de terremotos mucho más grandes que el de Pedro Muñoz.
P.- ¿Y las normas de construcción se aplican bien en nuestro país?
R.- Esa pregunta no le corresponde responderla a éste técnico.
P.- Para concluir, quiero pedirle consejos prácticos. ¿Cómo debe comportarse la población ante un posible terremoto?
R.- Básicamente, hay que seguir las recomendaciones típicas de cualquier tipo de catástrofe. Tranquilidad y cumplir los mensajes de las autoridades. Y en este caso concreto, siempre buscar un lugar lo más estable posible, porque los daños que producen los terremotos a las personas, siempre se deben a la caída de objetos. Si uno puede, hay que salir de casa y si no, buscar las zonas más estables, que pueden ser el dintel de una puerta, o meterse debajo de una mesa o de una cama, que puedan evitar la caída de objetos sobre nosotros.