jueves 13 de septiembre de 2007, 19:57h
Actualizado: 21 de septiembre de 2007, 17:15h
El presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, estrechó la colaboración en el sector energético con Dinamarca, a través de un acuerdo bilateral para el desarrollo de energías renovables, y recibió el apoyo de Copenhague en su defensa de los biocombustibles.
Lula y el primer ministro danés firmaron el jueves un memorando de entendimiento en política energética que facilitará la cooperación empresarial e institucional entre ambos países.
Esa colaboración se verá reforzada también por un acuerdo paralelo de investigación entre la compañía danesa Novozymes y el Centro de Tecnología Canavieira para producir bioetanol a partir del bagazo de la caña de azúcar.
Durante una conferencia de prensa posterior a su entrevista, Lula y el primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, coincidieron en su apuesta por los biocombustibles y en avanzar en la cooperación para el desarrollo de nuevas tecnologías.
Según Lula, "los dirigentes políticos tenemos que adoptar nuevos patrones de desarrollo, consumo y energía, el petróleo no es infinito. El calentamiento global está produciendo desastres: el mundo se acabará rindiendo a los biocombustibles, es sólo cuestión de tiempo".
El Presidente brasileño habló de saldar una deuda moral con África y las naciones pobres de América Latina, permitiendo que crezcan a partir del suministro de materias primas para biocombustibles.