El presidente del Gobierno,
José Luis Rodríguez Zapatero, recalcó este miércoles al líder del PP, que la propuesta del lehendakari,
Juan José Ibarretxe, de convocar una consulta soberanista será rechazada, igual que se hizo hace dos años en el Congreso con el denominado 'plan Ibarretxe'.
Añadió que el Gobierno rechazará la consulta aplicando la ley con
"responsabilidad" y subrayó que en un Estado democrático no deben tener
"ningún temor" quien cumple la ley y destacó que quien puede tener temor es quien
"pueda caer en el error de no cumplir la legalidad".
Zapatero aprovechó su intervención para reprocharle a Mariano Rajoy su "mala memoria" porque el presidente del Gobierno vasco ya formuló la consulta hace siete años, cuando José María Aznar ganó las elecciones en el año 2000 por mayoría absoluta.
De esta forma respondía en el Pleno, durante la sesión de control del Congreso, a la pregunta del líder de la oposición acerca de la convocatoria de un referéndum por parte del lehendakari para octubre de 2008 y sobre los 'ataques' que ha sido objeto el Rey en las últimas semanas.
Rajoy abrió su intervención incidiendo en la "preocupación" que hay en la mayoría de la sociedad española por el "desafío" del lehendakari, algo que achacó a la "imprudencia" del Gobierno socialista.
"Se le han ido las cosas de las manos. Todo esto se produce porque usted dijo que la nación es una cuestión discutida y discutible y que iba a ofrecer una nuevo diseño territorial en el que todos se sintieran cómodos", le espetó.
Para Rajoy, lo "peor" es que el presidente del Gobierno "no acierta a comprender la gravedad y las consecuencias de lo que ha hecho hasta ahora". "No ve errores, no cree que se haya equivocado", afirmó.
De inmediato añadió que la mayoría de los españoles quiere un presidente del Gobierno que "salvaguarde las instituciones", que dé "tranquilidad" al pueblo español y que no sea "capaz de destejer" lo que otros han hecho posible en estos años de democracia.
El jefe del Ejecutivo tomó la palabra para reprochar a Rajoy su "mala memoria" o una intención negativa en esta pregunta porque, según resaltó, Ibarretxe ya formuló una consulta hace siete años, diez días después de que José María Aznar ganara las elecciones del año 2000. "Los hechos desmienten sus argumentos plenamente", le replicó.
Colaborar con Justicia
Antes de esta polémica, el presidente del Gobierno había ofrecido a todos los grupos parlamentarios la posibilidad de de colaborar con el Ministerio de Justicia en la incorporación al ordenamiento jurídico de medidas para prevenir la reincidencia de violadores una vez que hayan cumplido su condena.
En su intervención en el pleno de control del Congreso, a instancias del Grupo Catalán (CiU), el presidente apuntó que el departamento de Mariano Fernández Bermejo "trabaja ya en la incorporación de medidas postdelictivas de seguridad" ante estos casos.
El presidente aseguró compartir la "preocupación" del portavoz de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida, ante casos como la puesta en libertad del violador del Vall d'Hebrón. "Como todo ciudadano, vemos con inquietud que un delincuente salga de prisión sin que exista expectativa de reeducación", aseguró.
No obstante, recordó que esta personas fue condenada con las medidas contempladas en el Código Penal anterior a 1995. Por su parte, el portavoz nacionalista señaló al presidente la necesidad de alcanzar "un amplio consenso" con los grupos parlamentarios, antes de que finalice la presente legislatura, con el fin de alcanzar una "legislación adecuada" para este tipo de situaciones.
El diputado catalán recordó que la próxima reforma del Código Penal, todavía en trámite parlamentario, ya recoge algunas medidas como la necesidad de cumplir cuatro quintas partes de la condena antes de beneficiarse de la libertad condicional, así como un tratamiento psicológico obligatorio.