La directiva destinada a proteger las aguas marinas y oceánicas frente a las agresiones como la pesca o los vertidos industriales se propone "mantener" un ecosistema marino sano antes de 2021. En la que ha sido la última reunión de los titulares del ramo bajo Presidencia finlandesa, la española, Cristina Narbona, ha destacado que la directiva tendrá una "enorme importancia" para España, debido a sus más de un millón y medio de kilómetros cuadrados de aguas marinas bajo su jurisdicción. La ministra ha valorado igualmente que la norma aprobada este lunes vaya a recoger las características del entorno marino propio de las Islas Canarias. Además, ha subrayado la importancia que esta directiva tendrá en el futuro pues permitirá utilizar "los instrumentos financieros de la UE para acompañar los esfuerzos que los países deberán realizar para aplicar la normativa".
Ahora corresponde al Parlamento Europeo dar su luz verde en una próxima sesión de 2007, en segunda lectura del proceso de codecisión. Si se cumple la agenda comunitaria, la norma creará un marco para preservar y restablecer el medio ambiente marino y prevenir su deterioro. Con tal fin, la directiva prevé crear tres regiones marítimas, que obligarán a los países incluidos en ellas a poner en marcha las medidas necesarias para lograr el estatus de "buen entorno ambiental". España figurará en dos de esas regiones.
La del noreste del Atlántico -junto con Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Países Bajos, Suecia, Reino Unido, Irlanda y Portugal (incluidas las Islas Canarias, las Azores y Madeira)- y la del Mediterráneo -con Francia, Italia, Eslovenia, Grecia, Chipre, Malta y los países de la costa sur y este de ese mar. La tercera región será la del mar Báltico, que incluirá a Dinamarca, Suecia, Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia y Alemania, y a Rusia como país vecino.
Según lo acordado este lunes en el Consejo de ministros, uno de los objetivos de esta directiva es que cada país tenga en 2016 un programa que contemple medidas para reparar los ecosistemas dañados, el grado de actividad humana permitida y soluciones para matizar el impacto. Las estrategias se desarrollarán en estrecha cooperación con los demás Estados miembros y terceros países incluidos en cada región.
REACH: el último capítulo
Por otra parte y como era de esperar, los titulares de Medio Ambiente de la UE han dado luz verde definitiva al REACH: reglamento por el que registrarán y evaluarán más de 30.000 químicos. La probación de hoy llega tras tres años de tramitación y tras haber recibido la pasada semana el voto favorable en segunda lectura del Parlamento Europeo.
REACH establecerá un sistema único para medir la peligrosidad y autorizar los productos químicos fabricados o importados en la Unión en volúmenes superiores a una tonelada al año y presentes en todo tipo de productos cotidianos. La principal novedad del reglamento, que entrará en vigor de forma progresiva a partir del próximo junio, es que desplaza la carga de la prueba sobre la seguridad de cada sustancia de la administración pública a la industria. Para ello, prevé la creación de una Agencia de Sustancias Químicas, con sede en Helsinki (Finlandia), que comenzará a funcionar a mediados de 2007, donde las empresas deberán demostrar la seguridad de sus productos.
Biodiversidad y cambio climático
En el capítulo de la biodiversidad, las veinticinco delegaciones aprobaron una hoja de conclusiones, basada en la comunicación que publicó el 23 de mayo la Comisión Europea. Bajo el nombre "Frenando la pérdida de biodiversidad para 2010", Bruselas analiza la situación actual y propone un plan de acción que ha recibido el visto bueno de los ministros de Medio Ambiente de la UE.
Y en lo que respecta al cambio climático, los Veinticinco -bajo la dirección del ministro finlandés de Medio Ambiente, Jan-Erik Enestam- debatieron acerca de los efectos y consecuencias del cambio climático en la UE. Las conclusiones adoptadas concuerdan con las de la reunión ministerial del pasado mes en Nairobi (capital de la República de Kenia), cuyo fin es enfatizar la necesidad del apoyo político internacional para cuidar más y mejor del planeta.
Según los datos de la Presidencia finlandesa -que abandona su cargo el próximo día 31- el intercambio de ideas se ha basado en tres preguntas que ésta había preparado para guiar el debate. Entre los puntos abordados figuran qué significa el liderazgo europeo en la lucha contra el cambio climático, qué debe decir la UE sobre su papel en un futuro acuerdo y en qué elementos deben fijarse los Veinticinco al desarrollar opciones para un acuerdo más allá del 2012.