Malestar en el Gobierno con el director de la Policía
viernes 19 de octubre de 2012, 17:34h
Última actualización: viernes 19 de octubre de 2012, 17:39h
Buena se ha liado en el
Ejecutivo con las revelaciones del director general de la Policía, Ignacio
Cosidó, que ha dicho que el Gobierno estudia prohibir la grabación de las
contundentes actuaciones policiales en las manifestaciones para preservar la integridad de
los policías. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha
tenido que salir al quite y, sin desautorizar al director general, ha dicho que
todos estos aspectos se estudiarán en la reforma de la Ley de Seguridad
Ciudadana, que equilibrará el respeto a los derechos de los policías y de la
prensa y de la libertad de expresión.
"La concreción se
hará en la ley correspondiente, que vendrá avalada por los correspondientes
informes" de los órganos consultivos, como el Consejo de Estado. Por lo
tanto, según ha admitido la vicepresidenta del Gobierno en la rueda de prensa
tras el Consejo de Ministros.
Las preguntas fueron
tantas sobre este tema, que Sáenz de Santamaría tuvo que hacer auténticos esfuerzos
para justificar la 'boutade' del director general de la Policía sobre esta
espinosa cuestión: "Es un tema complejo porque afecta a diversos derechos",
tuvo que reconocer la vicepresidenta, para añadir que, en todo caso, se buscará
un equilibrio entre derechos fundamentales de unos y de otros.
Otros medios
gubernamentales no son tan diplomáticos como la vicepresidenta y reconocen en conversaciones
privadas que Cosidó se pasó, pero que hay que tener en cuenta el ambiente en el
que dijo esas cosas: en una reunión con policías. En cualquier caso, Cosidó la
ha montado en un momento en el que el Gobierno necesita más calma que otra
cosa.