Camino de la recuperación
martes 02 de julio de 2013, 16:55h
Última actualización: martes 02 de julio de 2013, 17:04h
Los mejores datos sobre la evolución de
muchas variables de la economía española empiezan a aflorar. No sólo es
que el registro del desempleo ofrezca cuatro meses consecutivos de
descensos sino que la industria española pone fin a más de dos años en
negativo. Podría decirse que en junio las afiliaciones a la Seguridad
Social no han sido demasiadas. Se puede seguir viendo la botella medio
vacía. Sin embargo, otros datos menos pegados a la economía de a pie
como puede ser el la balanza comercial o la balanza exterior (ya no
pedimos dinero prestado) o el ahorro de las familias o la venta de
coches a particulares dan también signos positivos. ¿Está cerca la
recuperación? Yo creo que es un hecho que se está dejando atrás la
recesión, lo más duro de la crisis y que ahora hay que perseverar en las
reformas que eliminen todo tipo de gasto público que tapona la
financiación del sector privado y que impide bajar los impuestos y las
cotizaciones sociales.
Se está abordando con seriedad la rebaja del déficit público del
Estado y del resto de administraciones. Hay que seguir y hacerlo por el
lado que ya menos duele a la sociedad y al estado del bienestar.
Empresas, organismos, agencias, gasto improductivo o festivo que no
tiene cabida en una sociedad frita a impuestos, a desempleo y a bajos
salarios. No se pueden soportar gastos como los anunciados por el
ayuntamiento de Barcelona. Dos y medio millones de euros para financiar
el tricentenario de 1714 y niños en ese mismo ayuntamiento malnutridos
según han contado las mismas fuentes de la capital catalana. Una
vergüenza que no debe permitirse y que de momento sólo ha cosechado el
silencio de la izquierda que no habla más que de la pobreza que genera
hacer mejor y más eficientemente los gastos de dinero público, pero no
de estos despilfarros que abochornan a cualquiera exento de sectarismo y
que analiza la realidad y exige responsabilidades.