Otro frente de conflictos y enfrentamientos violentos entre civiles se desató en el norte del país. En la fronteriza ciudad de Cobija, cientos de ciudadanos afines al presidente marchaban por las calles de esa ciudad amazónica en apoyo a la política gubernamental y fueron interceptados por grupos partidarios del prefecto Leopoldo Fernández, según los primeros informes.
Un número indeterminado de heridos causó un violento choque entre la policía y manifestantes opositores al presidente boliviano, Evo Morales, en la ciudad amazónica de Cobija, en el departamento de Pando, informaron hoy diversas fuentes.
Los choques se produjeron al término de una manifestación de apoyo a las políticas de Morales, cuyo gobierno envió en las pasadas horas a esa ciudad a un grupo de policías alegando que no había seguridad, tras otros incidentes producidos esta semana.
Después de la marcha de apoyo al presidente, decenas de universitarios salieron a la calle para protestar contra el mandatario y terminaron enfrentados a la policía.
Cobija es una pequeña ciudad de la Amazonía boliviana, fronteriza con Brasil, que tiene apenas 36.000 habitantes.
Es también la capital de Pando, departamento gobernado por el prefecto Leopoldo Fernández, opositor a Morales. Un portavoz de la Prefectura pandina dijo a Efe que los choques fueron intensos y causaron heridas a seis policías, aunque el alcalde de Cobija, Luis Flores, señaló a radio Erbol que son en realidad una decena, que además fueron desnudados y azotados en la calle por los manifestantes.
También hay heridos en las filas de los universitarios, y fueron detenidos al menos tres manifestantes, que fueron reprimidos con gases lacrimógenos, según la fuente de la Prefectura.
Flores declaró a radio Erbol que está en la clandestinidad porque los incidentes violentos son provocados por "alcoholizados universitarios" y trabajadores de la Prefectura que pretenden ocupar la alcaldía. El alcalde agregó que, extraoficialmente, se habla de la supuesta muerte de una niña por asfixia en medio de los gases lacrimógenos, pero el médico Fernando Gutiérrez, del único hospital de Cobija, dijo a la radio estatal Patria Nueva que no se constató tal hecho.
Flores, que es afín al oficialismo, acusó al prefecto Fernández de dirigir "vándalos" para ocupar la alcaldía y "amedrentar" a la gente, luego de que la policía fuera rebasada por los manifestantes universitarios. Pando ya vivió el martes y miércoles un paro cívico para protestar porque el gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS) y sus aliados aprobaron el sábado pasado en primera instancia la nueva Constitución del país, en ausencia de la oposición y en un colegio militar de Sucre.
El miércoles también pararon los departamentos de Santa Cruz, Beni, Tarija, Cochabamba y Chuquisaca por la misma razón, pero también contra una ley que recorta los presupuestos regionales para pagar una renta de vejez.
Ese día se produjo un violento incidente en Cobija cuando una turba quemó la casa del senador suplente Abraham Cuéllar, acusado por los partidos opositores de "venderse" al oficialismo.
Cuéllar, suplente del opositor José Villavicencio, presidente de la Cámara Alta, votó a favor de dos leyes del oficialismo mientras grupos de campesinos bloqueaban la entrada al Parlamento de los senadores titulares de oposición. Un día antes, en la primera jornada de paro en Pando, una prima de Morales también fue golpeada en Cobija, según denunció el propio mandatario.
AFP.
Informes de radioemisoras daban cuenta de la muerte de una niña que habría fallecido asfixiada por efectos de los gases antidisturbios, aunque la versión fue desmentida posteriormente.
"No hay ningún deceso, ningún fallecido por causa de la manifestación, hemos recibido a cuatro pacientes de la Caja Nacional de Salud -dos ancianos, una embarazada y un policía-, están estables, se los ha internado en nuestro hospital", señaló el médico del nosocomio de Cobija Fernando Gutiérrez.
El alcalde de esa ciudad, Luis Flores, que participaba en la movilización, se declaró en la clandestinidad y denunció que los ciudadanos que se concentraron con "pañuelos blancos pidiendo la paz", fueron agredidos por un grupo de universitarios y trabajadores de la Prefectura. "Me acaban de informar que hace algunos instantes han tomado la alcaldía municipal comandados por vándalos dirigidos por el prefecto. Es lamentable lo que estamos viviendo en Cobija, en estos momentos es tierra de nadie", informó a la cadena Erbol al expresar temor por su vida y la de su familia.
El jueves la vivienda del senador suplente Abraham Cuéllar fue incendiada en represalia a su asistencia a una sesión del Congreso en la que facilitó la aprobación de la renta Dignidad. Esta acción fue el detonante de los disturbios que se agravaron este viernes.
El aparato político del presidente Morales, envió cerca a más de un centenar de policías para reforzar la seguridad en esa ciudad, acción que fue también resistida por los partidarios del gobernador opositor. El prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, denunció el envío de esta fuerza policial como una intención de Morales de intentar armar en Cobija "una cabecera de playa para implantar en el país un régimen totalitario y dictatorial".