"Son los presuntos autores del doble atentado, corresponden perfectamente a las descripciones y a las informaciones que se nos habían dado", ha afirmado Roguiez, en declaraciones al diario Sud Ouest. Los dos presuntos terroristas, que estaban armados en el momento de la detención, prestaron declaración ante las autoridades francesas para esclarecer su relación con el último atentado de ETA.
La Gendarmería tomó las huellas dactilares a los dos detenidos para tratar de cotejarlas con las encontradas en el lugar de los hechos. Entretanto, las fuerzas de seguridad galas siguen buscando al tercer implicado en el tiroteo, ya que todos los testigos apuntan a que fueron tres los terroristas que perpetraron el atentado contra los agentes de la Guardia Civil.
Asier Bengoa ya fue detenido en 2003, en una operación desarrollada contra el aparato de captación e infraestructura de ETA, en la que fueron arrestadas otras 27 personas a raíz de la documentación incautada al dirigente etarra Juan Ibón Fernández de Iradi "Susper". Tras ingresar en prisión de abril de 2003, Bengoa fue puesto en libertad el 7 noviembre de 2006, diez días antes de que la Audiencia Nacional dictara contra él una sentencia de siete años de cárcel, según han informado fuentes jurídicas. Desde entonces, el etarra se encontraba huido, a pesar de que la condena fue recurrida al Tribunal Supremo, que meses después la ratificó.
El etarra, de 31 años y natural de Vitoria, aparece en la documentación intervenida a los dirigentes de ETA en Francia como responsable del aparato de captación en el interior de Álava, y comenzó a colaborar con ETA en 1999, año en el que pasó a la banda información sobre un guardia civil y un policía nacional. La detención de dos presuntos etarras, un hombre y una mujer, en el sur de Francia eleva a cuarenta las personas arrestadas en el país galo en 2007 por su posible relación con la banda terrorista.