lunes 14 de enero de 2008, 15:17h
TITO B. DIAGONAL
Barcelonés de alta cuna y más alto standing financiero, muy apreciado en anteriores etapas de este diario, vuelve a ilustrarnos sobre los entresijos de las clases pudientes.
Pues sí, amadísimos, globalizados, megaletileonorisofiados y convocados niños y niñas que me leéis, llega el turno del “Habla, pueblo, habla”, el momento de que seáis halagados, piropeados y aleccionados por todos los candidatos a ocupar un escaño.
Cumpliendo su palabra, ZetaPé ha acabado la legislatura, ha sacado pecho, ha mirado al frente, ha tirado del chuletómetro de sus logros y ha pedido a los/as ciudadanos/as que el próximo 9 de marzo, que no se queden en casa, que pasen por las urnas y que voten, aunque sea al PePé. Los sociatas, empezando por Pepiño Blanco, dicen que su señorito ha estado más que nunca en clave institucional, de hombre de Estado. Bueno, según se mire. Porque algún amigo mío del club, como Fito Soldevila de Monteys, este mediodía, a la hora del aperitivo, decía que el speach de Rodríguez Zapatero sonaba a “Votad, votad... que la crisis se acerca”. En esto Fito coincide con el peperío patrio. Fin de ciclo. O liquidación por rebajas.
Marianito Rajoy, por descontado, que ha puesto una enmienda a la totalidad zapateril. Ahora va por lo de la economía, que se desacelera como mi Lamborghini al llegar a la primera línea de atasco de entrada en Barcelona. La culpa para Rajoy y sus muchachos la tiene ZetaPé. Al que, por cierto, acusan de pródigo y de manirroto. Algo así como cuando tío Mauricio (un primo hermano de mamá) se pulió, íntegra, la herencia recibida de sus mayores. O sea, que las cosas, según la doctrina oficial pepera, no puede ir peor para España. Claro que eso lo dicen con la esperanza de que si la cosa va mal para nuestra Patria, en las elecciones del 9M les tendrá que ir fenomenal a los del PePé.
Puestas así las cosas, pequeñines/as míos/as, con casi todo el pescado vendido en los dos grandes partidos españoles y en algunos de los pequeños grandes partidos, esos que, llegado el caso, permiten una mayoría cómoda para gobernar, eso sí, cobrando peajes e impuestos revolucionarios, llega el momento de conocer las listas electorales. Los sociatas ya las han hecho públicas. ¡Enhorabuena a los bien situados y nuestras condolencias a los perdedores!.
Claro que, por los terrenos peperos, el suspense prosigue hasta el próximo jueves. Rajoy no suelta prenda. ¿Irá o no irá Albertito Ruiz Gallardón de segundo en la lista por Madrid? Depende, como diría un gallego. Eso sí, será siempre contra la voluntad de Esperanza Aguirre. Que la lehendakari madrileña está que echa las muelas ante la sola mención de ver a su querido compañero de partido con un escaño en el Congreso de los Diputados y sabiendo administrar sabiamente la derrota del 9 de marzo. No ha empezado la carrera y Doña Espe quiere pillar buen sitio en la pole position. Y si no lo pilla ella, por supuestísimo que no lo pille Gallardón.
Aunque la campaña, oficialmente, empiece el 22 de febrero, estamos ya en la larga recta que nos conduce a ella. Cartas repartidas. Las fichas apilándose sobre el tapete verde y la voz del croupier que dice: “Mes dames, monsieurs, faites vôtres jeux”. O sea, amadísimos/as de mi paternal corazón, que ¡¡¡a jugaaar...!!!