El Tribunal Supremo acaba de abbrir una cuarta causa contra el eurodiputado y líder de Se Acabó La Fiesta, Alvise Pérez, por presuntos delitos de acoso y revelación de secretos cometidos contra los dos eurodiputados que estaban en sus listas para las elecciones europeas de 2024 con su partido y posteriormente se integraron en otro grupo parlamentario.
El Supremo ha admitido a trámite la querella que pusieron los eurodiputados Diego Adrián y Nora Junco, a la vez que ha designado como ponente al juez Manuel Marchena.
Con esta nueva causa, Alvise ya va por el cuarto litigio en su contra en el Alto Tribunal. Hasta el momento, estaba encausado por publicar una PCR falsa del ex ministro de Sanidad y actual presidente catalán, Salvador Illa; además de por el presunto acoso en redes sociales a la fiscalcoordinadora de delitos de odio, Susana Gisbert; y por la financiación ilegal de su partido, Se Acabó La Fiesta, por los 100.000 euros que obtuvo del empresario Álvaro Romillo, alias CryptoSpain.
Alvise filtró su correo y teléfono
El agitador, según el auto de admisión, filtró sus direcciones de correo y su número de teléfono, desde donde recibieron una ingente cantidad de mensajes difamatorios y amenazantes teniendo que soportar "una sensación de inseguridad, modificando hábitos y rutinas como el de no atender llamadas de números que no conocieran, lo que obstruye su actividad parlamentaria y su ordinaria vida familiar".
El Supremo ha detallado que llegaron a tener que cerrar algunos sus perfiles de redes sociales y también limitaron a terceros la posibilidad de responder a sus publicaciones. También tuvieron que dejar de coger llamadas telefónicas de números desconocidos, que podían ser de acoso, y comenzaron a recibir "miles" de correos electrónicos con insultos y amenazas en su contra.