Este viernes a última hora se difundieron los vídeos filtrados de las declaraciones ante el Tribunal Supremo tanto de Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, como del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, y del novio de la presidenta madrileña.
En los vídeos se ha confirmado cómo cada uno mantuvo su postura inicial. El fiscal general negó haber filtrado los correos de Alberto González Amador, pareja de Ayuso, a los medios de comunicación: "Rotundamente no".
El Supremo ha dado acceso a los vídeos de las declaraciones de los principales implicados en la investigación contra García Ortiz por presunta filtración de datos privados.
Nada de filtraciones
En estas grabaciones, se ve a García Ortiz defender su inocencia ante el juez Ángel Hurtado: "No he filtrado nada". El fiscal general, que será juzgado en menos de un mes, también negó tener conocimiento de que la fuga de información se hubiera producido en la Fiscalía General del Estado, afirmando que no tenía "ninguna constancia".
Ortiz también aseguró que no intentó perjudicar a González Amador, ya que, en su opinión, es "un ciudadano con la plenitud de sus derechos legales y constitucionales". Un detalle importantes se que por su condición de fiscal general, Ortiz declaró desde el estrado, y no en el banquillo de los investigados.
En cuanto al polémico borrado de contenido de su teléfono móvil y ordenadores, cuando el juez pidió su registro, García Ortiz argumentó que lo hizo por motivos de seguridad. "Yo borro todo de forma regular. Los datos de mi terminal son ultrasensibles, no me puedo permitir el lujo abandonar, perder o que lleguen a manos de terceros", afirmó.
La declaración de González Amador
Junto al interrogatorio a García Ortiz, también se ha hecho pública la declaración de Alberto González Amador, quien fue el último en comparecer el pasado mes de mayo. El novio de Ayuso afirmó que se querelló contra Ortiz por la supuesta filtración de un correo electrónico de su defensa. En el email, el abogado de González Amador reconocía ante el Ministerio Público que su cliente habría cometido delitos fiscales.
El objetivo de la misiva era llegar a un acuerdo con la Fiscalía, con la esperanza de que la investigación no afectara a la presidenta de la Comunidad de Madrid. Según González Amador, le pidió a su abogado una solución "sin ruido, que no fuera mediática, que no lo utilizaran" contra su pareja. Sin embargo, en un momento de la declaración, admitió que no sabía que su abogado iba a proponer este pacto.
González Amador sostuvo que él no era culpable y que el correo no era una confesión, y añadió que "cuando veo la frase de 'se han cometido 2 delitos', el cabreo que me cogí fue monumental".
En otro momento del interrogatorio, reconoció que exploró la posibilidad de llegar a este acuerdo y que le pidió a su letrado que no se divulgara en la prensa.