Un emoticono de un diente que mandó Javier Aureliano García el 8 de abril de 2020 fue lo que puso al encargado del Juzgado de Instrucción número 1 de Almería sobre la pista del presidente de la diputación.
En el auto, al que han tenido acceso diversos medios, el juez le coloca como "vértice" de una organización criminal dedicada al cohecho, el blanqueo de capitales y el fraude en la contratación. Y es que apenas 3 minutos antes de ese mensaje, en apariencia inocente, García había puesto su firma en el decreto de adjudicación de un contrato a la empresa Azor Corporate Ibérica S.L.
La compañía que llevaba Kilian López Solé, un empresario vinculado a Cataluña y a investigaciones por tráfico de drogas, armas y blanqueo. El propósito era el suministro de mascarillas, monos de protección y guantes de nitrilo por valor de más de dos millones de euros. De acuerdo con el auto hay "claros indicios de que tal contratación se produjo de forma ilícita".
Además, de acuerdo con el auto tuvo unos sobrecostes de "945.327,61 euros", lo que es el "42,27 por ciento del contrato total". Fondos que, según el juez, "fueron retornados ficticiamente" a una tercera sociedad, CORFPFAM, que controlaban los investigados.
Jerga dental para ocultar contratos ilícitos y patrones "incompatibles con la legalidad"
"Esperaba poder ir al dentista" o "te vas a poder cambiar la piñata entera" son varias de las expresiones que pusieron bajo sospecha al instructor. También cuando se comentaba sobre "muelas picadas" o "limpieza". El "lenguaje encriptado o en clave" que de acuerdo con el auto usaron García, Giménez y Liria en conversaciones que se remontan a 2017. El auto cree también determinante el emoticono de la muela que García mandó a un chat conjunto denominado "Naranjito".
Por otra parte, el auto del juez Eduardo Martínez pone sobre aviso del "uso de dinero en efectivo" por parte del presidente de la diputación de Almería. Pone como ejemplo la compra de un inmueble a través de una cuenta a nombre de su hermana, que fue alimentada por ingresos en metálico hechos desde diversos cajeros. El importe total subiría a 19.750 euros.
También hace referencia a la compra de una parcela con dinero en efectivo cuyo origen es desconocido, o las "numerosas transacciones bancarias entre Javier Aureliano García y sus hermanos", que también son investigados en la trama.
Entre las actividades que el auto cree sospechosas, se mete la realización de viajes de García y Liria a Ibiza y Madrid, entre 2016 y 2017, "de coste elevado, sufragados con dinero en efectivo y en fechas próximas a la presunta actividad delictiva de adjudicación de contratos públicos de obras menores de forma fraudulenta". "No existen apuntes bancarios en las cuentas de los investigados", termina el informe.