El rey emérito, Juan Carlos I, ha recibido este sábado en la Asamblea Nacional francesa el Premio Especial del Jurado del Libro Político por sus memorias, 'Reconciliación', en un acto en el que ha reivindicado su reinado en España y ha dicho ser consciente de que "nadie es profeta en su tierra".
"Ahora, cuando miro hacia atrás, el presente no me abruma, aunque a veces puede entristecerme. Soy consciente de que nadie es profeta en su tierra y que siempre habrá juicios divergentes sobre todo. Pero siempre he tenido claro que la democracia, el respeto de los derechos humanos y el progreso de la sociedad española eran los objetivos por los que quería obrar", ha expuesto en su intervención tras recibir el galardón.
Don Juan Carlos, acompañado de sus hijas, su nieto Froilán y varios amigos, ha recibido el galardón de manos de la presidenta del Jurado del Libro Político, la historiadora Annette Wieviorka, especialista en la Segunda Guerra Mundial, en un evento anual que organiza desde hace 3 décadas una asociación dedicada a animar el debate público entre la ciudadanía y las principales instituciones.
Alude a la "transformación radical de España"
El monarca ha explicado que el título de su autobiografía, Reconciliación, no fue al "azar" sino que se trata de la palabra "que mejor resume el principal logro" de su vida pública:
"Haber iniciado y fomentado la reconciliación de España consigo misma, tras una larga dictadura y una guerra civil, llevándola a pasar, de la forma más pacífica posible y en muy poco tiempo, a una democracia plena y completa".
"He querido mostrar en mis memorias mi orgullo de ver cómo España se ha transformado de manera radical y positiva en todos los niveles en el curso de mi reinado", ha agregado el rey emérito, que ha leído sentado y con algunas dificultades su discurso en francés.
En 1975, ha afirmado que heredó, junto con el trono, todos los poderes que el régimen de Franco había concentrado en la jefatura del Estado, y ha asegurado que desde esa posición los utilizó para devolverlos a "su legítimo propietario, el pueblo español".
El monarca ha subrayado que ese proceso supuso una "ruptura radical" y ha recordado que el cambio quedó consagrado en la Constitución española de 1978.
En su discurso, ha reconocido que no es habitual que un rey escriba sus memorias, una práctica que, según ha recordado, su padre le desaconsejaba y "quizá tuviera razón". Sin embargo, ha defendido la necesidad de ofrecer una visión en primera persona ante las "miles de páginas" escritas sobre su reinado, su figura y su actuación como jefe de Estado.
El rey emérito ha argumentado que su testimonio busca aportar un conocimiento directo sobre sus decisiones, motivaciones y experiencias, en un contexto en el que la figura del monarca está sujeta a un intenso "escrutinio" público. Asimismo, ha admitido los riesgos de publicar memorias, aunque ha considerado que en este caso la decisión ha sido acertada.
El ex jefe del Estado ha destacado también la buena acogida de la edición francesa del libro, elaborada junto a la escritora e historiadora Laurence Debray, así como el éxito de la versión en español, lo que, a su juicio, refleja el interés del pueblo español por conocer su visión personal de los hechos.
En su discurso, ha combinado la reivindicación de los hitos de su reinado con el reconocimiento de errores y debilidades, sin profundizar en ellos, y ha insistido en que su intención ha sido compartir tanto los aspectos de los que se siente orgulloso como aquellos que forman parte de su experiencia personal. "Desde niño mi destino coincidió con mi vocación: servir a mi país", ha afirmado.
Finalmente, ha expresado su agradecimiento por el galardón recibido en Francia, país al que dijo sentirse especialmente vinculado, y ha afirmado que este reconocimiento valora su testimonio personal sobre la transformación de España durante su reinado.
Entre las autoridades francesas presentes estaban la presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, y los ex primeros ministros Manuel Vals y Elisabeth Borne, entre otros.
Su biógrafa: "Una ceremonia muy emocionante tras tantos años en el exilio"
El que fuera rey de España desde el 22 de noviembre de 1975 hasta el 18 de junio de 2014, cuando abdicó en su hijo Felipe VI, es "consciente de la importancia" de este "reconocimiento oficial" y, para él, ha sido una ceremonia "muy emocionante después de tantos años en el exilio" en Abu Dabi, donde reside desde agosto de 2020, ha asegurado Debray en una entrevista.
Según fuentes de la asociación 'Lire La Société', organizadora de estos premios y del Día del Libro Político en la Asamblea Nacional, Juan Carlos I ha manifestado su interés en participar, tras la comida, en un homenaje al recién fallecido ex primer ministro francés, Lionel Jospin, junto a su familia, también en la Asamblea.
Justo a continuación, el emérito tiene previsto presenciar un diálogo del intelectual y ensayista Alain Finkielkraut con el historiador y filósofo Marcel Gauchet, con la moderación de la periodista Anna Cabana, responsable de las páginas sobre libros del periódico 'La Tribune Dimanche', según las citadas fuentes.
Esta es la 3ª vez en 3 décadas que un jurado del Premio Político concede un premio especial al margen del galardón, tras 'Histoire intime de la Ve République' (2022), de Franz-Olivier Giesbert, y 'Seul l’espoir apaise la douleur', de Simone Veil, una reedición que salió en 2023, ha precisado la portavoz.
Bajo el lema 'Sengager' (Comprometerse), la 35ª edición del Día del Libro Político, que se celebra en una de las dependencias de la Asamblea Nacional, propone una reflexión sobre las nuevas formas de implicación ciudadana en un contexto marcado por la transformación de la relación con la política y la evolución de los modos de participación en el debate público.