¿Madrid, puerta del Gobierno?
lunes 10 de marzo de 2008, 16:27h
Siempre se ha dicho en política que lo que pase en Madrid es un anticipo de lo que va a pasar en el resto del Estado en materia política. Por eso sorprende aún más que la clara victoria del PSOE en estas elecciones no haya tenido su reflejo, ni en números absolutos ni tan siquiera como tendencia, en los resultados de la región, de la capital o de sus localidades principales. Los diez puntos que ha sacado el PP al PSOE en la comunidad madrileña, que se han elevado a doce en la capital, son un reflejo clarísimo de que el partido conservador está muy implantado en Madrid.
Que se sepan, varias cosas han quedado claras: uno, que la lista encabezada por Mariano Rajoy ha superado en votos los que el propio Rajoy consiguió en 2004, y también los que consiguieron en las últimas municipales y autonómicas de 2007 tanto Esperanza Aguirre como Alberto Ruiz-Gallardón. ¿Mérito de la gestión regional de la presidenta, de la local del alcalde, o del propio candidato? Sólo el tiempo lo dirá.
Segundo, que la ascensión popular ha sido general, y ha afectado a absolutamente todos los distritos de la capital, excepto a Centro. Curiosamente, donde más han crecido los apoyos del PP ha sido, precisamente, en aquellas zonas históricamente más “rojas”: en Usera, en Villa de Vallecas, en Villaverde, en San Blas… algo está cambiando en la ciudad, sin duda.
Tercero: el fenómeno Rosa Díez ha arrasado. Más de 72.000 votos en la capital, y 131.000 en la región, cosechó la veterana política, que consiguió desplazar, en zonas como Barajas, Chamartín, Chamberí, Fuencarral, Retiro o Salamanca, a Izquierda Unida, y situarse como la tercera fuerza política de la autonomía. Una sorpresa que muchos no esperaban, que seguramente arrastró votos de uno y otro lado del espectro político, y que abre una nueva ventana en el panorama político del país.
Lo de Izquierda Unida era algo anunciado, pero no por ello resulta menos penoso: no hay que olvidar que a esta formación le apoyaron casi un millón de personas en toda España, y que con casi un 20 por ciento menos de votos que ellos, hay otro partido, CiU, que les cuadriplica en escaños y que se ha convertido en la tercera fuerza política del país. Cosas de la ley electoral.
Cuarto. ¿Qué va a pasar ahora? Aunque las elecciones eran generales, y no tendrían en principio que afectar ni al gobierno de la Comunidad ni al del Ayuntamiento, difícilmente antes unos comicios ni autonómicos ni locales han sido más relevantes para la vida política de una comunidad y de un municipio. Está por ver cuál será el papel futuro de la presidenta regional –del Gobierno y del partido-, Esperanza Aguirre, y cuál el del alcalde, que se embarcó a sí mismo en un periodo de reflexión que comenzó la noche del domingo y concluirá sólo cuando él decida. Tiempos de acción y de reflexión, en los que todas las posibilidades están abiertas.