John Negroponte, subsecretario de Estado de Estados Unidos, advirtió este miércoles de que un boicot a los Juegos Olímpicos de Pekín por la crisis del Tíbet podría desencadenar una polarización política en la población de China.
Una medida como esa "inflamaría las tensiones o polarizaría la actitud" entre los 1.300 millones de chinos que están orgullosos de esos juegos que se realizarán este verano en la capital china, dijo el subsecretario de Estado.
En una audiencia en el subcomité de Relaciones Exteriores del Senado, Negroponte también instó al Gobierno chino a cesar sus ataques al Dalai Lama y a entablar negociaciones con el líder espiritual para conseguir la paz.
"El vilipendio público del Dalai Lama no ayudará a resolver la situación" señaló el subsecretario de estado.
"Si Pekín no entra en contacto ahora con el Dalai Lama, (esa omisión) sólo servirá para fortalecer a aquellos que promueven las posiciones extremistas", manifestó.
Negroponte indicó también que Estados Unidos está preocupado por la violencia y los arrestos en Tíbet.
El presidente George W. Bush manifestó que asistirá a los juegos y que durante su permanencia en Pekín planteará el problema de los derechos humanos de manera directa a las autoridades de Pekín.
El presidente Bush consideró "que es importante mostrar al pueblo chino que damos la bienvenida a su ingreso en el escenario internacional", añadió.
Tanto el primer ministro británico Gordon Brown, como la canciller alemana, Angela Merkel, confirmaron que no asistirán a las ceremonias de inauguración de los juegos olímpicos.