El Cerro Otoe, en el Distrito de Mironó, Provincia de Chiriquí, y las comunidades de Hato Culantro, Cascabel, Patena, y Jadeberi, en la región Nedrini de la Comarca Ngöbe-Buglé, son tierras montañosas que los latinos dejaron a los indígenas, tras años de presión por los cultivos en las sábanas y el pastoreo de ganado vacuno.
Muchas de estas tierras parecían montes pelados, donde apenas crecían arbustos. La razón se conoció después: eran ricas en minerales, principalmente cobre. Las transnacionales han tenido dificultades en desarrollar proyectos de explotación minera.
Pero ahora las tierras de la región Nedrini, sobre la cota 800, aparecen como aptas para el cultivo de café, después de estudios realizados por el Fondo de Inversión Social (FIS) que otorgó subsidios para las labores culturales, que deberán ser orgánicas. El Café Oro cumplirá todas las exigencias de los mercados alemanes.
El producto se exportará en sacos de 60 Kg., que serán sembrados y procesados por unas 130 familias. Pero el experimento cooperativo beneficiará a 420 familias en forma indirecta. La inversión inicial es de 142 mil dólares, para una cosecha de 190 sacos de café orgánico.