Sin embargo, el ex ministro de Ciencia y Tecnología no despejó la incógnita y volvió a dejar la puerta entreabierta a la posibilidad de presentar una candidatura pero explicando que si lo hace “
informará con carácter previo” al líder de su partido”.
“Si decido dar algún paso adelante, lo haría con mucha ilusión y mucha responsabilidad”, dijo
Costa, para posteriormente incidir en donde más le duele al líder, su capacidad para llevar las riendas del PP para ganar las próximas citas electorales. En este sentido, Costa manifestó:
“tengo la percepción de que hay militantes y votantes que ven que el partido está atravesando una crisis de ilusión y tienen dudas ante las citas electorales. Por eso he dicho que habría que hacer una reflexión para valorar si es necesario o no un nuevo liderazgo, un liderazgo integrador para recuperar la confianza en el proyecto nacional de aquellos que la han perdido”.
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También habló el secretario de Comunicación,
Gabriel Elorriaga, que al ser previamente criticado por la dirigente canaria
Josefa Luzardo, que reconoció que
“no le había gustado nada lo que había escrito en el periódico El Mundo," señaló que se ratificaba en sus opiniones. Elorriaga pidió abrir una reflexión de lo que había pasado en el País Vasco y en Cataluña y un profundo análisis de los motivos por los que el PP ha fracasado en las elecciones generales. Pero al final, no dudó en señalar que tras el Congreso de junio todos deben salir
“más unidos”, una idea que también defendió otra de las voces críticas como es la de Alejo
Vidal-Quadras. El dirigente catalán, contrario a todo lo que huela a nacionalismos, reclamó a Rajoy que se defina sobre el modelo territorial que quiere para España,
“el confederal que propone el PSOE o el que siempre ha defendido el PP”. Pero sorprendió al final mostrando su apoyo a Rajoy.
González habló en nombre de Aguirre

Otro crítico,
Carlos Aragonés, pidió explicaciones de lo
“que ha pasado con Manuel Pizarro y Juan Costa”, en alusión al hecho de que Rajoy no les haya integrado en su equipo en puestos de responsabilidad tras sus fichajes ‘estrellas'. A su juicio, no se les ha tratado como se merecían, algo
“incomprensible”.
Teniendo en cuenta que
Esperanza Aguirre se marchó a mitad de la reunión sin pronunciar palabra, las miradas se giraron hacía su número dos,
Ignacio González, que traía escrito su discurso en nombre de la lideresa, un discurso duro y muy en la línea de lo que ha defendido estos días la presidenta de la CAM sobre la necesidad de mantener la
“esencia” y
“los principios” del PP. González llegó a preguntarse porqué Rajoy se empeña en seguir adelante cuando los militante no quieren otro partido, dando a entender que el líder del PP está modificando el proyecto.

Al final, contabilizadas, solo hubo cinco voces ‘discordante’ frente al discurso mayoritario de cierre de filas con el líder personalizado en las intervenciones del presidente fundador,
Manuel Fraga, que hizo un
“alegato” sobre la unidad de España; el andaluz Javier Arenas; la castellano manchega, Dolores de Cospedal; la ex ministra
Celia Villalobos – que arremetió duramente contra el Mundo y la COPE- ; el presidente murciano,
Ramón Luís Valcárcel; el gallego
Alberto Núñez Feijoo; el extremeño
Carlos Floriano o el ex presidente del Congreso,
Federico Trillo, cuya defensa del líder fue tan encendida que provocó algunos comentarios jocosos entre algunos de sus compañeros. Al menos todos estuvieron de acuerdo en la idea expresada por Rajoy el sábado pasado en Valladolid de que los
“trapos sucios se laven en casa”, felicitándose de que este lunes hayan tenido la oportunidad de hablar en alto.
De todas formas, la idea con la que salieron de la reunión los dirigentes que asistieron a este último Comité Ejecutivo de despedida fue que Rajoy
“salía más fuerte” y
“con más apoyos” que los que presumían sus detractores.