00:01.- 0-0.- Balón en juego. Que Dios reparta suerte siempre y cuando esta caiga del lado de los chicos de Luis Aragonés. El fútbol es sinónimo metafórico de la vida. Parida del columnista que no mejora ni una neoministra del Gobierno de Rodríguez Zapatero.
03:00.- 0-0.- En el estadio suena el ¡Que viva España!. Coño, pues sí.. y que Manolo Escobar no pretenda cobrar royalties. Hasta el momento, el balón es como una pelota de tenis, va de terreno a terreno.
11:00.- 0-0.- Hay partido. El balón rueda y pasa, alternativamente, la hipotética frontera que separa los territorios futboleros de los suecos de los de España, pero el marcador sigue virgen. Y, a todo esto, Luis Aragonés sigue sin sentarse. Genio y figura. La tele, todavía, no nos ha ofrecido imágenes del palco de honor y de sus aledaños. El comentarista espera un gol, aunque sea español.
14:23.- 0-1.- Uno a cero. El Niño Torres acaba de marcar un gol. ¡Bien por él!. Que Mariano Rajoy nos invite a puros. ¿Por qué los hombres de la selección marcan goles y las mujeres no?. Que conteste Bibiana Aído, con el apoyo del Instituto de la Mujer. ¿Son goles o golas?
18:43.- 0-1.- Luis está sentado. Sale en la tele. ¡No me lo puedo creer!. El panel de comentaristas de la televisión que se lucra con la retransmisión están de un patriotero subido. Señores, que esto es sólo fútbol.
23:15.- 0-1.- Aragonés sustituye a Carles Puyol por Albiol. El melenudo catalán, todo pundonor hasta extremos no recomendables, ha tenido un percance físico y ha sido él quien ha pedido el relevo. Hemos pasado el ecuador de la primera parte.
30:30.- 0-1.- Las cosas siguen como están. Ambos rivales --once contra once-- sudan la camiseta (bueno, la camiseta, la ropa interior, los pantalones y hasta las medias). La tele ofrece las imágenes de lo que sucede en el césped. Hay un cierto sopor en la tarde sabatina española. Incluso los clientes del Café Moderno (Escairón, Lugo) dudan entre ver el partido o empezar a jugar una partida de tute subastado.
33:19.- 1-1.- Los suecos empatan. En España, el público televisivo se despierta de golpe. De momento, el PP no pide la dimisión del Gobierno. De momento, que conste. Luis Aragonés, como no iba a ser menos, se encabrona en la zona del banquillo.
37:03.- 1-1.- Por poco Villa marca un gol. Por poco, claro. Aragonés se plantea el volver a fumar. Y no cigarrillos, sino troncos de roble.
40:00.- 1-1.- Sólo cinco minutos antes de la rápida ducha. Cinco minutos más descuentos. Marcador inalterable. Goterones tan gordos como los de la Expo del Agua de Zaragoza. El síndrome de los no-cuartos de final es una realidad más próxima. ¿Podemos? ¿Podremos?
45:09.- 1-1.- Finaliza la primera parte. Todo sigue igual. La vida y el fútbol. ¿Podemos? ¿Podremos superar el –mal-- fario de los cuartos de final? La solución en los próximos cuarenta y cinco minutos.
SEGUNDA PARTE
Cuarenta y cinco minutos por delante, se necesita un gol, aunque sea en el último segundo. Y, al menos, la selección española estará en cuartos de final. Empatados a un gol con Suecia. ¿Podemos? ¿Podremos?
46:00.- 1-1.- Salen al campo. España sin cambios. Se confirma que Carles Puyol está lesionado. Y seguimos sin saber, tele mediante, si en el palco del Neue Tívoli de Innsbruck hay alguna personalidad digna de mención, algo así como los Príncipes de Asturias o, en su defecto, el concejal de Deportes de Colmenar Viejo. La chusma periodística quiere figuras...
50:35.- 1-1.- Mientras el público –español, claro—berrea lo del “¡A por ellos, oé!”, Luis Aragonés se levanta del banquillo. Y, empiezan a caer gotas de lluvia en Innsbruck. El marcador inalterado aunque debería ser alterable.
52:56.- 1-1.- A Marchena le sacan tarjeta amarilla. La verdad es que el chico limpio, limpio, limpio, como que no. Y el árbitro lo ha visto.
57:57.- 1-1.- Xavi Hernández se va y le sustituye Cesc Fábregas. Luis agota los cambios con Iniesta al que cambia por Cazorla. Aún queda bastante tiempo por delante. Cosas del fútbol, que tiene mucho que ver con la política, al menos en sus mecanismos internos tipo “sal tú, que entro yo”.
62:37.- 1-1.- Jugada en la puerta sueca: David Villa ataca, Silva recoge y luego Torres. ¿Resultado? Gol interruptus. ¡A por ellos que podemos!. O no, que diría Rajoy.
69:00.- 1-1.- ¡Luis siéntate, tío, que mareas!. Y eso que España, el 75% del tiempo está metida en el terreno sueco. Tarda en llegar el gol. Los de la roja siguen intentando buscar el segundo gol. Y sólo restan 21 minutos del encuentro.
75:00.- 1-1.- Último cuarto de hora. Las cosas serían distintas si España llega al miércoles frente a Grecia pero ya clasificada. Y eso que domina en esta segunda parte. Pero ya se sabe que el camino del gol es angostísimo y más difícil que encontrar una plaza de aparcamiento en el centro de Madrid.
78:11.- 1-1.- Los suecos sustituyen a Johan Elmander. Esto s una novedad, pese al dominio español. Pero los escandinavos se lo hacen para dejar pasar el tiempo.
83:00.- 1-1.- Quedan siete minutos más descuentos. Dice Camacho, comentarista áulico que no todo es color de rosa. ¡Toma ya!.
84:28.- 1-1.- Se prepara el último cambio sueco.
86:08.- 1-1.- Se va Larsson. Entra Carlsson. Suecos ambos. La selección española apelotonada en el campo sueco. Ni por esas. Querer es poder. Si se puede. El empate les vale a los dos. Un gol puede ser mortal para el que lo encaje.
90:00.- 1-1.- El cuarto árbitro decreta que faltan tres minutos más. Sube la temperatura en las gradas españolas. Rojos hispanos frente a amarillos suecos. Empiezan las cábalas matemáticas. Si en el otro grupo
90:57:- 2-1.- David Villa marca el gol de la victoria. ¡Viva la madre que le parió!. Bueno, ocurra lo que ocurra el próximo miércoles, España pasa a los cuartos de final. Si seguimos el protocolo establecido, sólo restan cuatro partidos para que España, si se tercia, llegue a ser campeona de Europa. Cometamos –conscientemente-- el ripio del martes: ¡Villa, qué maravilla!.
Tal que así fueron las cosas, aunque tal que así no se las hayamos contado exactamente. Y ni puñetera falta que hace.