Un estudio de la Cámara de Diputados reveló que la frontera sur de México se ha convertido en un paraíso para el tráfico de cubanos que pretende llegar a Estados Unidos.
"En los últimos cinco años se ha disparado en 500 por ciento el número de detenciones de ciudadanos cubanos en estaciones del Instituto Nacional de Migración (INM)", destaca el documento elaborado por el Grupo de Trabajo en Materia Migratoria del PRI en la Cámara baja.
El coordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Edmundo Ramírez, expuso en el análisis que la llamada "ley de pies secos" de Estados Unidos alienta este fenómeno y la creación de redes de polleros.
"Después del caso de los 33 cubanos que desaparecieron de manos de agentes del INM y después aparecieron en Texas se confirma que estos grupos tienen conexiones en los dos países y operan con un gran poder económico" y apoyo de autoridades de los tres niveles de gobierno, dijo.
El también secretario de la Comisión de Población, Fronteras y Asuntos Migratorios informó que esta semana se presentará en la Comisión Permanente del Congreso un punto de acuerdo para solicitar la comparecencia de la titular del INM, Cecilia Romero.
"Queremos saber qué está pasando con el tráfico de cubanos en México, ya que existen diversas denuncias y sospechas de que se solapa este fenómeno, cuál es el número de detenciones y si se requiere una limpia de personal en el INM", agregó en entrevista.
El informe legislativo destaca que sólo en Quintana Roo entre 2000 y mayo de 2007 un total de mil 429 cubanos fueron asegurados por la delegación regional del INM.
"Esto sólo es en el caso de Quintana Roo, pero hay tráfico en las costas de Campeche, Chiapas y Yucatán, donde operan redes de polleros que reciben en alta mar a los balseros cubanos. Se estima que por cada cubano detenido logran cruzar el país 20", señala el documento.
Añade que además de lanchas de pescadores que auxilian a los migrantes existen yates de lujo que parten de Cancún, Isla Mujeres y Cozumel a recibir a los cubanos. Los auxilian en alta mar, los cambian de ropa, con bermudas, camisas de turistas e ingresan sin problema a territorio mexicano, donde les otorgan documentos falsos.
Ramírez Martínez citó la llamada "ley de pies secos" de Estados Unidos, con la cual si un cubano ingresa a ese país vía terrestre es decir por México y por las costas de Florida se le da un año de asilo y con ello puede arreglar su situación migratoria.
El informe concluye que el aumento del cruce de cubanos por territorio mexicano derivó en que en 2006, por primera vez en la historia, Estados Unidos registrará más casos de asilo político hacia ciudadanos de Cuba en la frontera con México que en el estrecho de Florida.