Impensable hace tan solo unos meses: si en la anterior legislatura era el PP el que –con su actitud- tuvo que soportar la soledad parlamentaria, las tornas han cambiado ya: ahora es el PSOE el que se queda solo. Es lo que ha pasado este martes en la Junta de Portavoces: todos los grupos parlamentarios se han unido para aprobar la petición de comparecencia de Rodríguez Zapatero a causa de la crisis económica.
Las dos peticiones eran –por riguroso orden de inscripción en el Registro de la Cámara- de IU y del PP: se trataba de obligar a Zapatero a dar la cara en el Congreso para explicar las medidas que ha anunciado para afrontar la grave crisis económica en la que está sumergida España.
El socialista José Antonio Alonso se ha opuesto rotundamente a ambas peticiones, pero no ha hecho falta ni votar: el PSOE se ha quedado aislado, al apoyar absolutamente todos los grupos de la Cámara tales peticiones.
Es evidente que atrás ha quedado la imagen de ese PP aislado en la anterior legislatura. La portavoz parlamentaria de los populares, Soraya Sáenz de Santamaría, está llevando a su grupo a una nueva etapa, algo que está siendo muy valorado por el resto de los grupos del Congreso. Y eso no beneficia precisamente al PSOE.