OPINIÓN/Víctor Gijón
martes 01 de julio de 2008, 15:14h
Actualizado: 02 de julio de 2008, 07:17h
El alcalde de Santander hace malabarismos para que no se note que las arcas municipales están vacías, que los ingresos previstos eran el cuento de la lechera y que el nivel de endeudamiento del municipio, con el precio al que se está poniendo el dinero, no permite alegría alguna.
Pero de ahí a cortar por lo sano, o por lo más débil, dejando sin presupuesto al tan cacareado plan de rehabilitación del Cabildo de Arriba media un abismo. A Iñigo de la Serna se le están acabando las oportunidades para hacer borrón y cuenta nueva con el pasado.
La forma en que se ha dilapidado el canon por la privatización del Servicio Municipal de Aguas (SEMAS) tiene que ver bastante con la mayoría absoluta del alcalde del PP –sirvió para pagar obras de campaña hechas con urgencia, lo cual multiplicó costes--, pero ya no tiene remedio. Lo que toca ahora es dar servicio y atender las necesidades de los vecinos.
Las inversiones municipales se nutren principalmente de las aportaciones de otras administraciones, ya sean la Estatal o la Regional, y de los ingreso propios, cuya procedencia fundamental son las licencias de obra. Pero en Santander, con el Plan General de Ordenación Urbana en fase final de aprobación, la construcción, y no sólo por la crisis, genera euros contados.
Las concesiones de aparcamientos subterráneos, alternativa que los gobernantes municipales idearon para allegar fondos, están paralizadas, bien por oposiciones vecinales (Mendicouague), bien por defectos de forma en la tramitación de los proyectos (Hermida, Plaza de los Derechos Humanos….). Sea por el orgullo de De la Serna o por pactos no escritos con antecesores lo que esté en el origen del silencio del alcalde sobre la hipoteca del pasado no está escrito en ningún sitio que las cosas no puedan cambiar.
Me consta que el Gobierno regional no rechazaría una petición de ayuda del Ayuntamiento de Santander, siempre y cuando no venga acompañada de imposiciones y malas maneras. No se puede ofrecer diálogo con una mano y repartir coscorrones con la otra. Si el alcalde me permite un consejo le diría que se deje ayudar. Tiene mucho que ganar y nada que perder. Sí, por ejemplo, se aceleran los pasos para empezar a construir las VPO de La Remonta o se da vía libre a la licencia para el edificio Moneo, el Ayuntamiento de Santander recibiría una importantísima inyección económica que le permitiría hacer frente a algunos de los proyectos ahora suspendidos.
El alcalde tienen instrumentos en su mano para salir de la quiebra municipal. Pero como recomienda su partido, el PP, al Gobierno de la nación, para solucionar un problema lo primero es reconocer que existe.