Metro de Madrid incorporará a las líneas 1 y 6 un nuevo sistema de señalización y control de tráfico de trenes que reducirá el intervalo de paso de convoyes en hora punta de los tres minutos actuales a dos minutos y diez segundos, lo que supondrá una reducción de tiempo estimada de ente el 24 y el 31 por ciento.
Este nuevo sistema, denominado CBTC (Communication-Based Train Control o Control de Tren Basado en la Comunicación), comenzará a aplicarse entre 2009 y 2011 en las líneas 1 y 6 de Metro ya que son las más frecuentadas, "con 108 millones y 120 millones de usuarios al año respectivamente", según explicó el consejero de Transportes e Infraestructuras, José Ignacio Echeverría, que presentó hoy el nuevo sistema en el puesto de mando de Metro de Madrid situado en la estación de Alto del Arenal.

Echeverría destacó como principales ventajas del sistema CBTC su "capacidad para reducir el intervalo mínimo entre trenes e incrementar el número máximo de convoyes que podrán operar simultaneamente en cada línea, lo que permitirá incrementar la capacidad en el número de viajeros". En concreto, en la línea 1 el objetivo es pasar de los actuales 15.600 viajeros por hora y sentido, a casi 23.500, o lo que es lo mismo, un 50 por ciento más.

En la línea 6 se prevé que este incremento se sitúe en un 31,8 por ciento, lo que supondría superar los 34.000 usuarios por sentido y hora, 8.000 viajeros más que actualmente. Además, el nuevo sistema aumentará el número de trenes en circulación en casi un 32 por ciento, en el caso de la línea 6, lo que significaría pasar de los 44 actuales a los 58 que circularían en 2011 y, en el caso de la línea 1, este incremento se situaría en el 50 por ciento, pasando de los 42 trenes actuales a 63.
El nuevo sistema se pondrá en marcha en 2009 en la vía más cargada de la línea 6, la que va al contrario de las agujas del reloj, y será entre 2010 y 2011 cuando llegue a la otra vía de la línea 6 y al total de la línea 1.

El CBTC es un proyecto "pionero" que controla en tiempo real la posición y velocidad exactas de todos los trenes en circulación, transmitiendo a cada uno de ellos las órdenes de marcha y freno correspondientes. Esto conlleva una optimización completa de la frecuencia de paso de trenes y una mayor velocidad de circulación, incrementando los niveles globales de seguridad.
Esta tecnología requiere para su puesta en marcha de una potente red de radiocomunicaciones y fibra óptica que comunica permanentemente los trenes, los equipos de vía, los equipos informáticos de control local y los sistemas de control del puesto de mando.
Los trabajos de adaptación han comenzado y, de hecho, ya se ha llevado a cabo el cableado de 47 kilómetros de túnel en ambos sentidos, es decir, 94 kilómetros de cable radiante; se han tendido más de 200 kilómetros de fibra óptica; se está instalando el equipo electrónico necesario en 93 trenes de 6 coches; y se están instalando las balizas y equipos de radio necesarios en los túneles y en 61 estaciones, 33 de la Línea 1 y 28 de la Línea 6, así como nuevos servidores informáticos en el puesto de mando para gestionar todo el sistema.