martes 29 de julio de 2008, 12:00h
Está que lo tira –y nunca mejor dicho- el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho. Los datos económicos son tan malos, la Encuesta sobre Población Activa es tan negativa, los datos del paro son tan preocupantes que Rodríguez Zapatero ha pedido a sus ministros que laboren, o, al menos, que parezca que trabajan.
Así que Corbacho, que aún no conoce a fondo los entresijos de su propio Ministerio, ha decidido que no hay vacaciones y ha convocado a varios portavoces parlamentarios para este mes de agosto.