Lleva menos de dos años en funcionamiento y esta Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas (Madrid) ha sufrido ya dos graves catástrofes. Al ocurrido en la jornada de este miércoles 20 de agosto, tenemos que sumar el terrible atentado que ETA llevó a cabo el 30 de diciembre de 2006. La fuerte explosión provocada en los aparcamientos de la temida T4, causó la muerte de dos personas, hirió a una veintena y provocó importantes destrozos en las infraestructuras del aeropuerto, así como suspensiones y retrasos en los vuelos.
La densa columna de humo que hemos visto en todos los medios nada más conocer la noticia de este miércoles, nos traía a la memoria el atentado que terminó con la vida de dos madrileños de nacionalidad ecuatoriana.
La aeronave con destino a Las Palmas se ha incendiado tras estrellarse contra el suelo minutos después de haber despegado. Aún se desconocen las causas por las que el avión se precipitó tras el despegue pero podría deberse a una imprudencia del piloto que tras revisar un fallo en el motor, acreditó su salida.