El vicepresidente cubano Carlos Lage afirmó hoy que los destrozos causados por el huracán "Gustav" en la red eléctrica de la provincia de Pinar del Río, en el oeste de la isla, obligarán a construir un nuevo tendido de energía en esa región.
Explicó que la situación en que quedó la red eléctrica en la parte oriental de esa provincia es "muy grave" y su solución "muy urgente", en declaraciones difundidas por la televisión cubana,
"No se trata de reparar o de poner de alta algunas torres. Se trata de construir una red eléctrica nueva, porque la red eléctrica está en el suelo", dijo Lage tras visitar áreas arrasadas el sábado por el "Gustav".
El huracán, que pasó por la isla con categoría 4 y rachas de viento de hasta 350 kilómetros por hora, dejó en el occidente de Cuba "decenas de miles" de viviendas "afectadas", alrededor de 3.500 almacenes para secar tabaco destruidos y decenas de torres de alta tensión destrozadas.
Según las autoridades, el huracán no causó en Cuba ninguna muerte y los heridos o lesionados son solo 19 y todos están ya fuera de peligro, en contraste con los 76 muertos que causó el "Gustav" en Haití, 12 en Jamaica y 8 en la República Dominicana a lo largo de la semana pasada.
Lage dijo que "los daños más graves y de más graves consecuencias están en la vivienda", especialmente en Consolación del Sur, Los Palacios y otros seis pueblos de Pinar del Río.
En Los Palacios "más de la mitad (de las casas) están derrumbadas totalmente", precisó Lage.
Según medios informativos oficiales, "el cien por cien del circuito eléctrico fue dañado" en la Isla de la Juventud, situada frente a la costa suroeste de Cuba, donde se han registrado, además, importantes daños en las infraestructuras portuarias y en las comunicaciones.
El ex presidente Fidel Castro dice en un artículo difundido hoy que la tarea que tiene ahora por delante la isla "exige tiempo y experiencia".
Las autoridades cubanas aún evalúan los daños dejados por el "Gustav", que hoy llegó a la costa de Louisiana (Estados Unidos), en un punto situado a 110 kilómetros de Nueva Orleans, con vientos de 175 kilómetros por hora y categoría 2 en la escala de intensidad Saffir-Simpson, de 5.