El primer dato importante es que sigue incrementándose el número de estudiantes, sin duda gracias al impacto demográfico de la inmigración. Pero bajo esas cifras se esconden circunstancias a tener en cuenta.
Educación para la Ciudadanía
Con el nuevo curso escolar, en el que la Ley Orgánica de Educación (LOE) ya está presente en todas las etapas educativas no universitarias, llega la gran polémica: la asignatura Educación para la Ciudadanía que se deberá impartir ya en todo el territorio español.
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La asignatura que explica valores ciudadanos a los jóvenes, contra la que han objetado algunas autonomías gobernadas por el PP,
la estudiarán este año 460.000 alumnos y tanto el Ministerio como el Gobierno han advertido que vigilarán que se imparta con normalidad en todas las aulas, tal y como exige la ley. De momento se han contabilizado hasta
500 recursos judiciales y 45.376 objeciones de conciencia, según datos de Profesionales por la Ética. Sin embargo, resulta que no todas los recursos presentados son de alumnos que tienen que cursar la asignatura. De este modo, según informa la conselleira de Educación,
Laura Sánchez Piñón, en Galicia sólo el
9% de los objetores (25 alumnos de 2º de ESO) eran alumnos que tenían que cursar la asignatura del total de 275 alegaciones recibidas.
Es en Valencia, sin duda, donde se ha alcanzado el mayor grado de polémica. Aquí Educación para la Ciudadanía será estudiada por 50.000 estudiantes de segundo de ESO, pero con una particularidad,
se impartirá en inglés en la Comunidad Valenciana, por iniciativa expresa de la Conselleria de Educación. La puesta en marcha de esta medida, sin embargo, ha suscitado ya ciertos problemas. Algunos institutos como el IES Ballester Gozalvo han anunciado su insubordinación ante la falta de docentes con competencias en lengua inglesa y la reacción del gobierno autonómico ha sido muy dura. Educación abrirá expediente a los profesores que no impartan las clases de acuerdo con la orden del Gobierno valenciano. Se enfrentan, incluso, a una suspensión de empleo y sueldo.
En la comunidad Madrid el boicot ha sido muy similar. Su presidenta,
Esperanza Aguirre, ha elevado el tono de dicha polémica hasta crear un 'sistema de objeción' de la asignatura creando una especie de
voluntariado social que sustituyese a Educación para la Ciudadanía, a pesar de ser obligatoria. Aunque, realmente, se podría hablar de una polémica mediática y exagerada, puesto que el número de objetores no es tan significativo como podría parecer puede que sí tuviese relevancia para los alumnos que según confirmaba la vicepresidenta
De la Vega la no asistencia implica suspender la asignatura y por tanto cuenta como cualquier otra materia para repetir curso.
Fracaso escolar

Es sin duda el punto que más preocupa en todo esto. Más allá de polémicas políticas y otras circunstancias, lo que de verdad es alarmante en nuestro sistema educacional es el amplio margen de
fracaso escolar que
alcanza ya al 30% de los alumnos no universitarios que este año supondrán un total de 7,4 millones de estudiantes. La ministra de Educación, Política Social y Deporte,
Mercedes Cabrera, afirmó este lunes que el
"alto porcentaje" de abandono escolar que se produce en España se debe a la "
falta de exigencia de niveles formativos" del mercado laboral y la economía, como una de las principales causas.

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Mi análisis viene a intentar explicar que si hay esas tasas de abandono es porque quizá nuestra economía y nuestro mercado laboral no ha estado demandando unos niveles de formación más elevados", apuntó Cabrera, en una entrevista a
TVE para añadir que ésta es una
"posible interpretación que casi nunca se tiene en cuenta". Además pidió
"paciencia" porque, según explicó, "
los cambios en el sistema educativo siempre son lentos y a las reformas hay que darles tiempo".
Con el
nuevo sistema de Bachillerato que se aplicará a partir de este curso 2008/09, los alumnos tendrán la posibilidad de utilizar una nueva vía para repetir. Para aquellos que suspendan más de dos asignaturas existirán dos posibilidades: repetir el curso entero o repetir con la nueva modalidad. Esta iniciativa permite al alumno que se acoja -con autorización de los padres si es menor de edad- repetir en primero de Bachillerato, en clase de primero y con tutores de primero, las asignaturas que le quedaron pendientes e ir adelantando materias de segundo. En el caso de las materias de segundo de Bachillerato, en ningún caso podrán suponer el curso completo y tampoco podrán cursarse materias que se desarrollen en los dos cursos, por ejemplo: Matemáticas I y Matemáticas II. Por tanto, en cualquier caso, se trata de una forma de repetir curso y no de pasar con cuatro asignaturas suspensas ya que el Bachillerato se terminaría en tres años y no en dos. Se pierde un curso, pero aplicando una metodología más parecida a la universitaria en la que se busca la responsabilidad del alumno y no se penaliza las asignaturas que ya fueron aprobadas.
El dato es escalofriante: la tasa de abandono escolar en las etapas no obligatorias de matriculación es el triple respecto a otros países de primer orden en Europa y justo el doble de la media de la Unión Europea. Medidas como ésta intenta invertir precisamente esta tendencia.
Con todas estas circunstancias comienza, ya se lo decimos, un curso escolar de lo más calentito.